Este es un espacio que propone reflexiones y debates sobre la inter-retro-conexión sociedad en la Naturaleza y la Naturaleza en la sociedad.

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martes, 19 de enero de 2021

PRÁCTICAS DE CORRUPCIÓN

Prácticas de corrupción

Por:
Hernando Uribe Castro
Doctor en Ciencias Ambientales

 

Hernando Uribe Castro

La corrupción se expresa hoy como principio orientador en los sectores políticos que tienen a su cargo ese microcosmos social que es la administración del Estado, y en el que los agentes que actúan y lo dinamizan, lo hacen bajo las argucias del principio “Democrático”.

Como práctica, la corrupción y sus diferentes repertorios se extiende en todos los niveles de la administración local, regional y nacional,  acompañada de actos ilegales que se hacen pasar por “legales”, y en casos extremos, de hechos criminales que se legitiman con discursos nacionalista: “todo es por el bien del país”.

Día a día, surgen denuncias ciudadanas que ponen en evidencia estos actos de crueldad, suciedad política y criminalidad. Florecen nuevos casos de corrupción -que se suman a los ya existentes en las diferentes esferas de la institucionalidad-. Pueden ser acciones de corrupción individual (por ejemplo, actos de corrupción de agentes de gobierno), o grupal (redes de autoridades), e incluso, pueden ocurrir en aquellos espacios que se suponen, fueron construidos institucionalmente para el control y la vigilancia del manejo público, como sucedió en un país latinoamericano [1] 

No basta con el asombro para percibir que cada nuevo hallazgo de corrupción parece superar en gravedad los casos anteriores. Los costos económicos, sociales, políticos -y sobre todo éticos-, de los estragos de la corrupción son muy altos para una sociedad considerada como una de las más ignorantes, inequitativas y desiguales del mundo. A pesar de ser tan grandes y visibles para todos, con regularidad, son los medios internacionales los que dan a conocer estos asuntos mucho más de lo que lo hacen los medios nacionales. Y si por alguna razón, los casos son presentados por los medios nacionales, estos tienden a banalizarlos y restarles toda la importancia mediante la manipulación mediática.

La dificultad con la corrupción es que no solo se profundiza por el actuar de los agentes de Estado y de todas sus redes que se entretejen, sino también por todos aquellos sectores de ciudadanos que admiten, sin discusión alguna, la idea de que las prácticas corruptas son un mecanismo “necesario” para el buen y efectivo funcionamiento del Estado. Sectores que toleran y legitiman acciones corruptas.

Ciudadanos que ofrecen su voto y eligen a “políticos” que son cuestionados éticamente y jurídicamente por su pasado, por los grupos a los que pertenecen y se adscriben, o por las personas de quienes se rodean y que los acompañan en los mandos del gobierno. Incluso, algunos sectores de la sociedad perciben a estos agentes embriagados de corrupción, como excelentes ejemplos de éxito: audaces, vivos y creativos. Es frecuente escuchar expresiones como: “No importa que robe un poco con tal que haga algo por el país”.

La corrupción al estar presente en ese microcosmo social que es el campo de la administración del Estado se fortalece cuando, por ejemplo: a) existen múltiples escalas de decisión y burocracia institucional; b) donde es tan amplia, grande y marcada la fragmentación del Estado, que no existen medios de control para poder intervenir en cada uno de los rincones del entramado institucional; c) donde existe hacinamiento de personal en las oficinas del Estado como agentes y/o delegados; c) donde existe poco control institucional y dificultades para llevar a cabo las respectivas veedurías ciudadanas frente al gasto público y los recursos económicos; d) y donde hacer una denuncia ante las instituciones del control o ante la justicia puede producir un alto riesgo para la vida de quien hace la denuncia.  

Estos son sólo algunos aspectos que caracterizan esa “magia social” que es la corrupción institucional y que se impone como si fuera una verdad, una ley social, siempre manifiesta y necesaria. Y es aún más riesgoso, cuando un grupo criminal disfrazado de partido político usa todo tipo de armas -incluyendo las armas de corrupción- para instalarse en el poder absoluto de la institucionalidad del Estado. Esto es, sin duda alguna, un gran peligro para el interés público y la sociedad.

No es extraño entonces que algunos agentes “naturalizan” estas prácticas corruptas para justificar sus acciones como si vinieran integrada al gen humano. Desconocen que éstas son enseñadas, aprendidas y replicadas socialmente. Saben a quién incluir y a quién excluir, diseñan tetras, usan un lenguaje y demarcan las relaciones de fuerza y los principios de división. Quién es comprable y quién no. No permiten intromisión alguna de alguien que desee transformar o desenmascarar. Tratan de controlar los medios, la justicia y las instituciones. Confrontan a muerte a sus detractores u opositores. Conocen muy bien su clientela.

La corrupción, por tanto, no es un “algo” esencialista de la vida (en el sentido biológico) del ser humano, sino un proceso construido social y culturalmente que está ligado al campo del poder y de la administración del Estado y de la necesidad de quienes lo ejercen para acceder a bienes económicos y materiales para su propio beneficio o el de su grupo más cercano. Esto induce a una profunda revisión no solo del Estado sino de quiénes hacen el Estado y de quienes lo administran tras bastidores.

La corrupción como práctica política institucionalizada se ha convertido en una limitante y en uno de los más graves problemas para la distribución y el accionar de la justicia y la recomposición del tejido social humano. En un problema de tamaño mayor que se trata de  ocultar mostrándolo al ojo ciudadano, mientras las instituciones y la economía familiar vienen desangrándose a montón por las redes de grupos especializados en desfalcar la sociedad. Grupos que, enmascarados bajo el disfraz de lo “Democrático” y del “Bien Común”, en verdad pueden considerarse como organizaciones delincuenciales.

Son los grupos sociales más desfavorecidos, marginales y excluidos los que enfrentan las consecuencias de este atraco, esta violencia y esta represión que a veces se impone como acto legal. La eficacia en el ejercicio de la corrupción tiene que ver con la eficacia del “atolondramiento” que se le produce a los individuos de la sociedad con el esparcimiento de la mentira; con la reproducción del miedo; con la difusión de la violencia y el crimen; con el creciente espejismo del control social mediante decretos y normas hasta para poder respirar; y con la cantidad de impuestos de altos costos con los cuales se amenaza con poner la soga en el cuello de cada individuo.

Frente a ello, no queda más respuesta que respuestas socialmente fortalecidas y poderosas cuyas bases reposan en la acción y la movilización de la sociedad civil, las organizaciones sociales (mujeres, lgbti, ambientalistas, comunitarias, juventud, indígenas, afrodescendientes, estudiantes, entre otros) que exigen un cambio estructural. La sociedad civil urge despojarse de su ceguera colectiva, para cumplir y ejercer un papel más destacado, preponderante en la demanda, la exigencia y el juicio (que llegue a todos los niveles hasta tocar los escenarios jurídicos).

Participar en procesos de re-educación, incitar hacia una cultura política y participativa del ciudadano, es clave para que se fortalezca esa transformación del entendimiento y la comprensión: cero tolerancias a la corrupción. Más pensamiento crítico, reflexivo y aporte académico-intelectual capaces de discutir y proponer colectivamente acciones que contribuyan a construir unas renovadas acciones de hacer política.

La corrupción no solo produce la pérdida de bienes y de capitales económicos, sino que reproduce la violencia, la muerte y la crisis de los principios éticos. La sociedad civil tendría que comprender que la corrupción no es solo un fenómeno interno, sino que es una actividad que se practica también en las redes de la dinámica de la economía-mundo capitalista, que es el principal motor que condiciona la sociedad, el Estado y, por supuesto, el Mercado.

 



[1] Uno de los casos más conocidos en todo el mundo en los últimos años, fue el de las prácticas de corrupción realizadas por el fiscal anticorrupción en Colombia que hoy se encuentra tras las rejas y enfrentando la justicia. Este es uno de los casos que ha hecho que éste país se reconozca como uno de los más corruptos en el mundo.

miércoles, 30 de diciembre de 2020

OBSERVANDO EL UNIVERSO

OBSERVAR EL UNIVERSO


Hernando Uribe Castro.
Fotógrafo: Luis H, Hidalgo G.

 Maravillosa experiencia la de observar el universo. Ir más allá de nuestro firmamento para internarnos en la profundidad de la inmensidad cósmica. Se siente la ruptura con el tiempo-espacio y se abre una ventana a otros mundos lejanos. Una conexión íntima que une nuestro ser con el multiverso. 

lunes, 30 de noviembre de 2020

VIRAJE HACIA LA VIDA: debates y reflexiones en torno a la sustentabilidad

 VIRAJE HACIA LA VIDA
debates y reflexiones en torno a la sustentabilidad


Hernando Uribe Castro, autor-compilador

El libro contiene un conjunto de reflexiones y debates en torno a los temas de la pedagogía de la Tierra, la sustentabilidad, la ética y las condiciones de la vida. Participan autores destacados de Colombia y Latinoamérica.

martes, 29 de septiembre de 2020

DESTRUIR LA NATURALEZA PARA REDISEÑAR EL TERRITORIO: EL CASO DEL VALLE GEOGRÁFICO DEL RÍO CAUCA

NUEVO LIBRO: 

DESTRUIR LA NATURALEZA PARA REDISEÑAR EL TERRITORIO: EL CASO DEL VALLE GEOGRÁFICO DEL RÍO CAUCA.

Hernando Uribe Castro

Este libro presenta un análisis crítico del principio moderno de la "destrucción creativa" desde la perspectiva ambiental. Analiza éste fenómeno tomando como ejemplo el proceso de transformación territorial del valle geográfico del río Cauca en Colombia. Lugar donde los agentes del capital agrícola y agroindustrial, en nombre del "desarrollo" y del "progreso", transformaron profundamente el medio natural con la ejecución de obras civiles para la especialización agrícola y destruyeron el conjunto de ecosistemas naturales asociados al valle de inundación. Agentes que contaron con el apoyo de un grupo de la élite política regional, del mundo corporativo y financiero internacional y de unos marcos institucionales promovidos por el Estado colombiano en temas de desecación de tierras y regulación de aguas. Política de transformación profunda que inició desde principios del siglo XX y que continúa aun en el siglo XXI con su proceso de ejecución.


viernes, 21 de agosto de 2020

TRANSMUTAR DE SUJETOS DE LA GLOBALIZACIÓN A SERES PLANETARIOS

Transmutar de sujetos de la globalización a seres planetarios
 
Por:
Hernando Uribe Castro
Doctor en Ciencias Ambientales
 

Como parte de una sociedad dominada por la racionalidad del reduccionismo económico y corporativo, nos han programado como sujetos de la globalización para el efectivo desarrollo y crecimiento incesante del mercado y del capital (Uribe, 2016).
 
La consciencia humana ha sido cooptada por este mundo corporativo global y del mercado mediante dispositivos muy poderosos de desarrollo mental individual que utilizan a los agentes del proceso de la socialización como mecanismos que construyen sujetos individualizados, enclasados, clasificados, masificados y codificados.
 
Una masa de sujetos sin rostro, pero muy bien identificados. Este mecanismo de control y dominación se produce de tal modo, que como lo expresa Humberto Maturana, caemos en el efecto de “No ver mí no ver” (1996, p. 27). Toda forma de percibir, apreciar y actuar de cada individuo aparenta estar desde antes predeterminada por los agentes corporativos.
 
El mecanismo de dominación de la vida finamente instaurado -que limita la libertad humana de vivir la vida en las condiciones ecológicas del planeta- necesita ser desestructurado y develado. Y esto solo se logra cuando se escapa a estas lógicas y mecanismos de control. Recuérdese que el mundo construido por los grupos corporativos globales, es un mundo enfocado en la capitalización de la vida, la extracción incesante de elementos de naturaleza y la conversión en mercancía para la producción de capital y de beneficios privados.
 
Nuestro planeta Tierra no es una simple roca de materia que viaja por el frío espacio del universo. No es una cosa para ser explotada, destrozada y desgarrada por los humanos avaros, irresponsables y egoístas. Nuestro planeta es vida y energía. Es el lugar físico y energético de la presencia y la asociación de la compleja trama de la vida. Es Gaia, nuestra Madre Tierra. Es Nuestro lugar en este vasto espacio cósmico que está tejido y unido por una vasta cantidad de formas vivientes (Uribe, 2016).
 
Como humanidad necesitamos romper con estas estructuras del control sin libertad y despertar hacia una consciencia con las emociones. Necesitamos producir una cultivación de la consciencia que permita a cada ser humano sentir y abrirse a su realidad. Abrirse a esta cultivación del ser implica incorporar una nueva gama de nociones, ideas, visiones y conceptos. Otras nominaciones, otros pensamientos y otras apreciaciones: otros lenguajes para la existencia.
 
También es necesario develar y reconocer el funcionamiento de este mecanismo de control y autoridad. Y un modo para alcanzar ello es comprendiendo el sistema de vida: su orden, función y sistema. Abrirnos a la diversidad, la pluralidad y la multidimensionalidad (Ángel Maya, 2001). La realidad va más allá de esta realidad 3D planetaria. Necesitamos ingresar en unos pensamientos y sentidos multidimensionales.
 
Conocer y aprender las experiencias de vida planetaria que están al margen, que resisten al sistema y que coexisten al sistema: encontrar esos otros caminos. Esforzarnos por sacudir nuestra consciencia individual y transmutar hacia el SER del habitar planetario. Un SER coherente que integra percepción, apreciación-emoción y acción. Combinar conocimiento y saberes. Abrir la imaginación. Esto implica una apertura en el espacio de la existencia al amor incondicional. Maturana nos recuerda que “el amor no es una virtud, sino un aspecto de la biología relacional y aparece en el vivir relacional de los seres vivos” (1996).
 
A pesar de la presencia de los humanos, los seres de luz plantas y animales continúan trabajando para restablecer y mantener la vida en la biosfera planetaria. Desde los océanos más profundos hasta las más altas cumbres. Vida que depende de la energía. Trabajan constante y continuamente para mantener esas condiciones de vida, evitar la muerte entrópica de la biosfera que ha sido acelerada por la presencia y la acción humana y su metabolismo social. El reino vegetal en todo el mundo -a pesar de las condiciones adversas que puedan experimentar por el cambio climático- continúa realizando su proceso de fotosíntesis. Las especies del reino animal se perpetúan reproduciéndose, alimentándose y movilizando la cadena trófica del equilibrio, realizando su vida y resistiendo a la extinción.
 
Algunos pueblos ancestrales continúan ocultos entre la selva evitando cualquier contacto con el sistema social, para mantener sus vidas, tradición y conexión con la tierra. Movimiento sociales, organizaciones comunitarias y pueblos originarios, académicos e intelectuales, poetas, artistas, artesanos y escritores, están aportando con su ingenio, Son  antisistémicos (anticapitalistas y antiglobalizadores) para proponer alternativas de vida local y para movilizar otros mensajes. En la búsqueda de otras formas (Buen vivir, plan de Vida, Mejores vivires, entre otros).
 
La salud de la casa planetaria: Gaia-Madre Tierra (es el suspiro de vida) del planeta físico terrestre. Continuar trabajando con la Restauración de la Tierra. Fortalecer la sustentabilidad de la vida. Transmutarnos como seres de luz y planetarios: despojo de egos, de maldad e hipocresía. Este despertar, ahora e inmediato, es una necesidad para transformar esta pesada realidad humana que ciega nuestro entendimiento y que afecta el corazón, los sentidos y las emociones, y que nos conduce a las cavernas más oscuras en nuestra existencia.
 
El juego de luces estelares y cósmicas, así como las propias luces que están dentro de cada uno de los seres humanos, deben activarse para que nuestras conciencias y nuestros pensamientos transmuten hacia otra realidad ambiental y ecológica. Respetuosa con la vida, amorosa de la verdad y la paz.
 
Somos parte de este complejo entramado de vida que nos observa, que nos da el ejemplo de cómo vivir. Unas condiciones que tienen límites físicos, biológicos, ecológicos, sociales (económicos y culturales). Una consciencia hacia el encuentro colectivo, no solo con nuestros hermanos humanos, sino con todos los demás seres de este sistema viviente planetario y extraplanetario. Un encuentro que manifiesta la unión, la diversidad, la diferencia, la verdad y el amor en los territorios planetarios y cósmicos. Como lo indica Noguera en "la era planetaria urgen pensar la tierra como diversidad y diferencia en despliegue" (2018, p. 15).
 
Recuperar la frecuencia planetaria y cósmica.
Que la vida florezca en cada ser de esta especie humana
 
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-Angel Maya, A. 2001. El retorno de Icaro. Cali: Corporación Universitaria Autónoma de Occidente.
-Maturana, H. & Bloch, S. 1996. Biología del emocionar y Alba Emoting. Santiago: Dolmen Ediciones.
-Noguera, P. 2018. Tierra-calco /tierra rizoma. desafíos simbólico-bióticos de la era planetaria. En: Pensamiento ambiental en la era planetaria. Biopoder, biopolítica y biodiversidad. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia.
Uribe Castro, H. 2016. Pensando ambientalmente. de las críticas al sistema a las posibilidades de cambio. Cali: Programa Editorial de la Universidad Autónoma de Occidente.
 
 

jueves, 20 de agosto de 2020

LA INSUSTENTABILIDAD AMBIENTAL DEL VALLE GEOGRÁFICO DEL RÍO CAUCA

 La insustentabilidad ambiental del valle geográfico del río Cauca, Colombia

Conferencia, 20 de agosto.

Conferencia: Hernando Uribe Castro para el Colegio Mayor de Antioquia
20 de agosto de 2020, 4:00 pm