Este es un espacio que propone reflexiones y debates sobre la inter-retro-conexión sociedad en la Naturaleza y la Naturaleza en la sociedad.

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miércoles, 27 de noviembre de 2024

LA SOSTENIBILIDAD COMO ETHOS INSTITUCIONAL

 LA SOSTENIBILIDAD COMO ETHOS INSTITUCIONAL


Presento nuestro más reciente libro:


Se puede descargar del siguiente link (acceso abierto): 
https://editorial.uao.edu.co/gpd-la-sostenibilidad-como-ethos-institucional.html


El documento maestro de sostenibilidad de la Universidad Autónoma de Occidente (UAO) trata sobre la evolución del enfoque de sostenibilidad en la universidad hasta consolidarse como un ethos institucional. Este documento explica cómo la UAO ha integrado la sostenibilidad en sus funciones sustantivas: docencia, investigación y proyección social. Va dirigido a toda la comunidad universitaria, incluyendo directivos, docentes, investigadores, estudiantes y personal administrativo, con el fin de alinearlos con este compromiso institucional. El lector encontrará en el documento los fundamentos conceptuales y metodológicos que sustentan el sello UAO de sostenibilidad, así como ejemplos concretos de su implementación en la universidad, con la intención de que este enfoque permee y transforme todas las actividades académicas y administrativas de la institución.


lunes, 7 de octubre de 2024

MENSAJE URGENTE A LOS GOBIERNOS DEL PLANETA ANTE LOS HECHOS DE TRANSGRESIÓN DE LOS LÍMITES PLANETARIOS

MENSAJE URGENTE A LOS GOBIERNOS DEL PLANETA ANTE LOS HECHOS DE TRANSGRESIÓN DE LOS LÍMITES PLANETARIOS

 
Por:
Hernando Uribe Castro
Doctor en Ciencias Ambientales

 
A casi un año de haberse conocido el reporte realizado por el Stockholm Resilience Centre (https://www.stockholmresilience.org/research/planetary-boundaries.html) en el que se informó sobre la grave crisis ambiental y ecológica del planeta -dado su deterioro que supera más de un 40% de la capacidad de la Tierra, y de cómo a mediados del 2023 la humanidad había transgredido las fronteras de seis de los nueves límites planetarios (Planetary boundaries)-, la sociedad humana continúa en sus prácticas de locura destrucción.
 
La importancia de mantener estos límites dentro del área de seguridad es que, a este nivel, aún, pueden regular la estabilidad los procesos del sistema planetario conducentes a la posibilidad de la habitabilidad del planeta. Al pasar la línea de frontera estos límites fueron transgredidos, por lo que al 2023, seis de los nueve se consideraron de gran preocupación: 1) cambio climático, 2) deforestación, 3) pérdida de biodiversidad o destrucción de la biosfera, 4) productos químicos sintéticos, incluidos los plásticos, 5) agotamiento del agua dulce y 6) uso de nitrógeno. Los otros tres límites son: 7) Acidificación de los océanos, 8) agujero de ozono y 9) los aerosoles atmosféricos.
 
Aunque el informe plantea la situación de los nueve límites reconocidos por los científicos, aún se están realizando investigaciones con el propósito de poder detectar la existencia de otros posibles límites no catalogados y que pueden ser tan importantes como los nueve ya identificados. Algunos de estos otros límites podrían estar asociados, tanto a procesos relacionados con los comportamientos humanos como a los establecidos por el Stockholm Resilience Centre, como a aquellos que pueden estar relacionados tanto con dinámicas internas planetarias así como por dinámicas de condiciones cósmicas provenientes de fuera del planeta y que caracterizan el momento presente del movimiento galáctico como ha sido indicado por el grupo de científicos que apoyan el proyecto Sociedad Creativa (https://creativesociety.com/es).
 
A pesar de existir diferencias importantes entre el Stockholm Resilience Centre y el Proyecto Sociedad Creativa en explicar los elementos causantes que originan la difícil situación del planeta, lo cierto es que ambos frentes de trabajo concuerdan con el hecho de que, está en las manos de los ciudadanos y, en general de la sociedad humana, la urgente posibilidad para transformar este rumbo de destrucción con el fin de garantizar la habitabilidad del planeta y por tanto, sus condiciones de existencia.
 
Esto, en términos concretos, significa que al traspasarse fluida y aceleradamente las fronteras de aquellos factores que hacen parte del complejo sistema biofísico de la Tierra, la vida se encuentra frente a un altísimo riesgo de enfrentar cambios ambientales y ecológicos abruptos, extremos e irreversibles que pueden llegar a eliminarla y erradicarla del planeta. Muchos de estos efectos se están experimentando desde ya, en diferentes lugares y latitudes del planeta. Lo observado con la temporada de huracanes es desconcertante, no solo por su monumental tamaño, sino porque empiezan a formarse en lugares que era impensables, como efectivamente se puede observar en las aguas del Oceáno Pacífico frente a las costas del país mexicano. 
 
No ha bastado con los datos, los informes, los foros mundiales, así como tampoco ha sido suficientes los testimonios alarmantes y los llamados realizados por distintos agentes sociales entre los que se encuentran algunas organizaciones de ambientalistas, comunidades locales y gobiernos de Estado que reconocen la precaria salud planetaria y el estrecho límite de maniobra que aún queda para salvar a esta humanidad.
 
Recordar la preocupante imagen que compartió el Stockholm Resilience Centre sobre la evolución de este proceso de transgresión:

 

Fuente: https://www.stockholmresilience.org/research/planetary-boundaries.html

 

A pesar de esta compleja y delicada situación y del llamado urgente que se hace desde el mundo científico y de los saberes ancestrales, persiste y se profundiza de modo perjudicial en el mundo, el escalamiento de la situación armamentista y guerrerista entre naciones, el acelerado deterioro por contaminación y explotación de ecosistemas estratégicos, el excesivo abuso a los territorios por la producción creciente e ilimitado de procesos industriales, empresariales y corporativos para acaparar mayor producción y más ganancias económicas, así como una persistente desidia y negligencia de una gran masa de ciudadanos que, entretenidos por los medios, los aparatos, la vida banal y las tecnologías, se encuentran ajenos, desinteresados y distantes de esta precaria realidad, porque logró esclavizar sus conciencias. 

Mientras esta situación debería llamar a la unión de las fuerzas sociales, políticas y económicas, en la defensa de la vida, en nuestros países, como efectivamente sucede en la Colombia de hoy, experimentamos grandes divisiones por fundamentalismos políticos, arrogancia, corrupción y prestigios de unos sectores poderosos y privilegiados que ha pretendido incomodar, entorpecer, obstaculizar,  torpedear y atrancar (Incluso, con intentos de golpe de Estado), todas las estrategias de acción de un gobierno progresista que se comprometió con la defensa de la dignidad del pueblo, la defensa de la vida, de los ecosistemas y la justicia ambiental. 

Es urgente que, como humanidad, junto a nuestros gobiernos locales y estatales, afrontemos estos hechos y con responsabilidad le demos la cara en busca de soluciones urgentes y prácticas. Es una oportunidad planetaria para alcanzar la unión y el trabajo conjunto que promueva oportunidades y otorgue direcciones que produzcan virajes hacia la vida de un modo más responsables; de igual forma que potencien formas de gobernabilidad y fortalecimiento de las instituciones capaces de dirigir este cambio, asociadas a formas de gobernanza más participativas e incluyentes.

Esto implicaría acciones y procesos de gran trascendencia como, por ejemplo:

 

·     Un sistema global que permita democratizar un sistema de alerta temprana y participativas que pueda proveer de datos -en tiempo real- y que, mediante procesos pedagógicos muy claros, se informe a la humanidad de la situación catastrófica a la que nos enfrentamos. Los temas asociados a los límites planetarios utilizan todo un mercado lingüístico muy técnico y de gran altura que no llega, muchas veces, a la comprensión de todos los ciudadanos del mundo. Esto implicaría la construcción de todo un sistema de mensajes claros y contundentes que podrían llamar la atención y la comprensión de todos y todas.

 

·      Una transformación o revolución educativa con pedagógicas y didácticas, correctas, claras y reveladoras que potencien prácticas de reflexividad de conciencia para fomentar la sabiduría. Implicaría incorporar en los currículos escolares y de educación media el área Ciencias de la Sostenibilidad, conformada por la enseñanza-aprendizaje de disciplinas como la Ecología, la Geografía (física y humana), Filosofía ambiental e Ingeniería Sanitaria, entre otras de gran importancia para comprender la sostenibilidad. En pocos años, el país contaría con masas de ciudadanos mejor cultivados en estos temas, y pondrán alcanzar mejores niveles de sensibilidad con el sistema de vida planetaria e, incluso, estar mejor capacitados para comprender, desde estas primeras bases educativas y sin dificultad, los llamados y toda la información que se procesa en cuanto a los informes científicos.

 

·   Flexibilidad para la gobernanza sostenible. Esto significa que las viejas estructuras que conforman la institucionalidad estatal fueron creadas en un momento distinto al actual. Por ello, su incapacidad de actuar ante escenarios como el actual, a lo que se suma dificultad en la comprensión y marcos políticos-legales para la acción. Esta situación exige que los Estados requieren con urgencia ponerse al orden del día y a la altura que exige esta grave situación planetaria. Es urgente la reestructuración del esquema institucional Estatal que pueda afrontar política, legal y de modo práctico el escenario de crisis global y de transición hacia la salvación del planeta. Construir en sus territorios nacionales, sistemas eficaces de gobernanza en todos los niveles geográficos que conforman su estructura.

 

·  Igualmente, estas transformaciones deben involucrar aspectos asociados a los marcos jurídicos. Se hace urgente que se configure, lo que podría ser una Jurisdicción Especial para la Sostenibilidad (JES) donde se configuren jueces con conocimientos profundos en temas ambientales y ecológicos. La JES tendría la función de administrar justicia transicional y conocer de los delitos y daños ambientales cometidos en el marco de la crisis ambiental y ecológica en el país. Este ente debería enfocarse en los delitos más graves y representativos del conflicto socioambiental, de acuerdo con los criterios de selección y priorización que sean definidos por la ley y los magistrados. Atendería conflictos cometidos por: todos aquellos cometidos por las instituciones del mismo Estado, por los empresas y corporaciones privados y por otros, como los grupos ilegales, como los promotores y ejecutores del narcotráfico, la biopiratería, entre otros.

 

·    Del mismo modo, que estados y sociedad recuerden y asimilen la importancia de otorgar papel central a la flexibilidad ante las situaciones de incertidumbre que emergen dada la complejidad del funcionamiento del sistema planetario, así como de poder comprender estos nuevos escenarios para la toma de decisiones que permitan un actuar. En ello es clave, los dos puntos anteriores indicados como capacidad de maniobra: el sistema de alertas tempranas como la gobernanza sostenible. Todo esto deben funcionar de modo coherente y sintonizados.

El objetivo central de todo ello sería retraer los datos de los límites planetarios a la región segura, donde exista capacidad de control, maniobra y manejo, garantizando así, las condiciones de vida en el planeta.


martes, 3 de septiembre de 2024

VALLE DEL RÍO CAUCA, PAISAJE COLONIZADO POR LA RED DE AGENTES POTENCIADORES DEL CAPITAL AGRÍCOLA Y AGROINDUSTRIAL

VALLE DEL RÍO CAUCA, PAISAJE COLONIZADO POR LA RED DE AGENTES POTENCIADORES DEL CAPITAL AGRÍCOLA Y AGROINDUSTRIAL

Por:
Hernando Uribe Castro
Doctor en Ciencias Ambientales.
 
El actual paisaje del valle del río Cauca es producto de una intervención profunda de su espacio geográfico, realizada a lo largo del siglo XX por la intersección de intereses de grupos de poder político y económico regional, con la aprobación del Estado colombiano, la financiación de la Banca Internacional y la participación del gobierno de los Estados Unidos, entre otros socios globales. Esta región fue visitada y estudiada por diferentes grupos de expertos (franceses, ingleses, chinos, japoneses, etc.), todos ellos encargados de encontrar el mejor diseño de territorio, que se pudiera realizar en el menor tiempo y a menor costo económico.
 
En su momento, el Banco Interamericano de Reconstrucción y Fomento –BIRF- tomó al Departamento del Valle del Cauca como un ejemplo mundial, “Centro de Demostración del Desarrollo Regional”, para validar la perspectiva de que era posible llevar el desarrollo a los países de América Latina. El valle del río Cauca en Colombia era comparable con el valle del río Tennessee en EE.UU., lo que facilitaba implementar planes de diseño territorial exitosos, como efectivamente se había realizado en el país norteamericano.
 
Por ello, en el valle del río Cauca fue implementado el modelo del Plan Lilienthal, bajo la dirección de David Lilienthal, personaje que no solo se había encargado de constituir diseños en muchos otros países y en el suyo propio, sino que se encargó de estructurar una forma particular de territorio, al que además aportó con un modelo de gestión administrativa de los “recursos naturales”, bajo la figura de corporación autónoma regional. Lo anterior explica por qué, cuando se presentó la Revolución Cubana, el gobierno estadounidense decidió otorgar las cuotas azucareras en aquellas partes del mundo donde se estaban implementado estos diseños territoriales, y uno de esos lugares, el valle del río Cauca.
 
La ejecución de las obras del Plan Lilienthal transformaron radicalmente el espacio vallecaucano beneficiando y potenciando la agricultura comercial del Valle del Cauca. Esta agricultura comercial estaba siendo impulsada desde finales del siglo XIX y durante los primeros cincuenta años del siglo XX por grupos de linaje familiar-empresariales quienes apostaron, especialmente, por el negocio de la agricultura cañera. El cual se impuso como modelo territorial y tecno-económico. Estas familias-empresariales capitalizaron los buenos vientos que les fue dando la historia social y no dejaron escapar oportunidad alguna.
 
Los efectos del modelo territorial implementado fueron tan graves, que, en tan solo 30 años de ejecución del Plan, se había extinguido casi por completo el potencial natural del territorio. Información de la autoridad ambiental describe este efecto: en 1957 existían aproximadamente 10.049 ha de humedales y en 1986 tan solo quedaban 2.795 ha, una reducción del 72,0%; en cuanto a bosques, en 1957 existían 25.320 ha y en 1986 quedaban tan solo 8.668 ha, lo que indica una reducción de 66,0% (CVC, 1998). Muchos autores hemos demostrado cómo el modelo del diseño territorial vallecaucano produjo procesos de despojo de tierras campesinas, destrucción de ecosistemas estratégicos y dinámicas de acaparamiento de tierras. 
 
Además del monopolio, control y la incorporación casi sin límite de la tierra a la frontera cañera (geofagia), sucedió también con las fuentes de agua superficiales y geológicas (hidrofagia). Mediante fuerzas políticas y tecno-económicas, el valle del río Cauca presentó la configuración de un ordenamiento territorial mucho antes que se erigera toda la política de ordenamiento territorial. Por ello, los principios del ordenamiento territorial de la Ley 388 de 1997, va contravía al ordenamiento espacial ya existente y configurado décadas antes en esta región por el Plan Lilienthal: no aplican en la zona plana del valle del Cauca ni la función social y ecológica de la propiedad, ni la prevalencia del interés general sobre el particular, ni mucho menos, la distribución equitativa de las cargas y los beneficios. Nada de estos principios de Ley existen en lo que es el valle del río Cauca como territorio diseñado por el capital agrícola y agroindustrial.
 
El paisaje actual cañero dominado por extensiones de frontera cañera de lado a lado de las cordilleras y que se extienden sobre la zona plana desde el sur (en el Cauca) hasta el norte (en Risaralda), no fue construida por los grupos culturales, campesinos o ancestrales existentes, sino por un linaje de gremio económico poderoso que logró capitalizar las ventajas que le ofrecieron los eventos de la historia social y que logró consolidarse en el transcurso del tiempo con un clúster empresarial (una red de empresas asociadas e interconectadas donde el foco es la extracción de riqueza a partir de una planta como la caña de azúcar), cuyas áreas de cultivo se han desplegado y hoy rompen la frontera departamental del suroccidente para saltar a los llanos orientales en el Departamento del Meta, especialmente, en el Municipio de Puerto López, donde en 2010 el área sembrada de caña de azúcar era de tan solo 998 has y en 2022 llegó a 20.766 (Agronet, IGAC, 2024).
 
Las mismas estrategias, iguales discursos y el mismo proceder, han sido el repertorio de argumentos implementados por estas fuerzas económicas y políticas para legitimar la transformación de territorios, tanto en el Valle del Cauca como en las nuevas áreas colonizadas, como efectivamente sucede en el Meta. Y, sobre todo, el despliegue de aquellas estrategias con las cuales adquieren el reconocimiento social para que el ciudadano del común no se cuestione, no se pregunte sobre los costos sociales y ecológicos que implica transformar áreas biodiversas de bosques, de variedad productiva, de diversidad étnica y campesina, de riquezas de tierras, humedales y agua, en campos desolados de caña de azúcar.
 
Queda comprobado así, por la tradición investigativa, que el éxito e imposición del paisaje rural cañero generó detrimento, así como una histórica deuda ecológica, social y ambiental. Este es un paisaje altamente artificializado que eliminó biodiversidad y diversidad ecológica y social. Si acumulamos las ganancias del sector agroindustrial estas no alcanzarían para pagar la increíble deuda ambiental producida por más de cien años de actividad incesante, de contaminación del agua y la tierra, de quemas a cañaduzales, así como de la desposesión de un territorio de su gente. El valle del río cauca se presenta hoy como un amplio paisaje agrícola monopolizado por cultivos de caña cuya área alcanza las 240.534 ha sembradas (Asocaña, 2024, p. 33), sin diversidad, y con altos indices de insustentabilidad. La diversidad es uno de los principales principios que posibilitan la reproducción de las complejas condiciones de la vida.

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AGRONET. (2024). Reporte: área, producción,m rendimiento y participación municipal en el departamento por cultivo. https://www.agronet.gov.co/estadistica/Paginas/home.aspx?cod=4
ASOCAÑA. (2024). Informe Anual 2023-2024. Sector agroindustrial de la caña de azúcar.
CVC. (1998). Cifras de tierra y vida. Cifras del Medio Ambiente en el Valle del Cauca 1995-1997. Santiago de Cali: Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca.

lunes, 15 de julio de 2024

REXISTENCIA DE COMUNIDADES AFRODESCENDIENTES NORTECAUCANAS

 REXISTENCIA DE COMUNIDADES AFRODESCENDIENTES NORTECAUCANAS

Por:

Hernando Uribe Castro, PhD.


El norte del departamento del Cauca, localizado sobre este valle geográfico en Colombia, ha sido espacio de luchas sociales entre grupos de unas élites burguesas blancas, racistas y clasistas, o como se les denomina “amo-descendientes”, interesadas en impulsar sobre esta subregión el capitalismo agrario, contra unas comunidades descendientes de personas esclavizadas y pueblos indígenas que han experimentado desde mediados del siglo XIX los efectos del despojo de la tierra y del territorio que heredaron ancestralmente. En estas confrontaciones está presente el interés por la tierra y el control del territorio como un hecho social que es una constante no solo en la historia de esta subregión sino en la historia general de Colombia.

martes, 9 de julio de 2024

Hacia un diálogo intergeneracional sobre el territorio nortecaucano

 

Hacia un diálogo intergeneracional sobre el territorio nortecaucano

Por: Hernando Uribe Castro, Carmen Jimena Holguín y Ana Milena Carvajal


Este texto es producto del esfuerzo de un grupo de personas vinculadas a la Unidad de Organizaciones Norte Afrocaucanas y a la Universidad Autónoma de Occidente que, en sentido de lo que es posible tejer como saberes, unieron sus cuerpos y su senti-pensar para dejar este legado. El propósito de la presente cartilla es compartir la representación que sobre el territorio hacen sus pobladores y quienes participan de las organizaciones sociales presentes en el norte del departamento del Cauca.