Este es un espacio que propone reflexiones y debates sobre la inter-retro-conexión sociedad en la Naturaleza y la Naturaleza en la sociedad.

Hernando Uribe Castro, derechos reservados. Citar la fuente. Plantilla Simple. Imágenes de la plantilla degaffera. Tecnología de Blogger.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

LA INVESTIGACIÓN SOCIAL Y LAS TRAMPAS DEL SISTEMA CAPITALISTA



Presentación del libro La investigación social y las trampas del sistema capitalista

Estas reflexiones fueron desarrolladas por los profesores investigadores en el marco del Seminario de Investigación Interno del equipo de trabajo del proyecto “Las Barras Bravas del fútbol” entre el 2009 y el 2010, jornadas que contaron con la participación del profesor Gilberto Aristizábal Martínez, doctor en sociología de la Universidad de Ohio. Este tiene por objetivo reflexionar sobre las trampas que impone el sistema dominado por el Mercado al oficio del investigador y al proceso de investigación. Así, el documento se encuentra estructurado en tres(3) partes: la primera introduce al tema de las percepciones que se tienen con respecto al ejercicio de investigar en el campo de las ciencias sociales. La segunda parte trata sobre las trampas que impone el sistema actual del orden social centrado en el papel del Mercado como motor de las diferentes dimensiones sociales y, en general, de sus implicaciones directas sobre la investigación y el investigador social. Finalmente, una tercera parte en la que se invita a que el científico social no debe guardar armas sino que por el contrario es necesaria la transmisión continua de este oficio, como mecanismo de defensa, de construcción de nuevas generaciones que defiendan y promuevan la investigación.

Germán Ayala Osorio, Hernando Uribe Castro y Carmen Jimena Holguín

martes, 13 de diciembre de 2011

EL BANCO MUNDIAL EN EL PLAN DE DESARROLLO NACIONAL

El Banco Mundial en el Plan de Desarrollo Nacional

Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

A través de la Ley 1450 del 16 de junio de 2011, se expide el “Plan Nacional de Desarrollo, 2010-2014, Prosperidad para todos” que tiene como objetivo “consolidar la  seguridad  con  la meta  de  alcanzar  la  paz ,  dar   un  gran  salto  de  progreso  social,  lograr  un  dinamismo económico  regional  que  permita  desarrollo  sostenible  y  crecimiento  sostenido,  más empleo  formal  y  menor   pobreza  y,  en  definitiva,  mayor   prosperidad  para  toda  la población”. La estrategia de este Plan es abordar el territorio colombiano desde un enfoque regional que permite reconocer las diferencias regionales para alentar la formulación de políticas públicas y todo tipo de programas que sean acordes con las características, capacidades y particularidades de los diversos grupos humanos en cada una de ellas.

El gobierno pretende reducir así desequilibrios sociales, mejorar la calidad de vida y movilizar las capacidades de desarrollo endógeno, aprovechando los efectos de vecindad y sus externalidades positivas para alcanzar mayor crecimiento y competitividad regional.

Lo interesante de esto es que el enfoque regional cuya estrategia es el desarrollo endógeno no es una idea original del actual gobierno, sino que, como claramente lo señala el mismo Plan de Desarrollo, parte del direccionamiento que desde el 2009 formuló el Banco Mundial en un informe titulado La Nueva Geografía Económica, fuertemente criticado por geógrafos y especialistas del desarrollo en todo el mundo. (Plan de Desarrollo, 2011, p. 40)

El informe del Banco Mundial considera que la urbanización y la integración económica al interior del país y de éste con los otros en el mundo, puede promover el crecimiento a largo plazo y, por tanto, los gobiernos deben tomar medidas para alentar estos procesos. La estrategia es dinamizar las áreas de menor desarrollo relativo determinados por una serie de indicadores que en Colombia, interesantemente, se corresponden con zonas de alto valor en diversidad natural y recursos como Chocó y Amazonas para que se articulen a los centros de mayor capacidad funcional (zonas urbanas, espacios funcionales y dinámicas urbanas, áreas estratégicas).

Para el Banco Mundial, este crecimiento sólo es posible en la medida en que las fuerzas del Mercado se inserten en estos espacios a través de estas Políticas de Desarrollo, como aquellas que pueden garantizar las transformaciones hacia la prosperidad:

“El desafío que se presenta a los gobiernos es permitir —e incluso alentar— un crecimiento económico “desequilibrado” y, al mismo tiempo, garantizar un desarrollo incluyente. Pueden hacerlo gracias a la integración económica, promoviendo una mayor aproximación, en términos económicos, entre los lugares avanzados y rezagados. La mejor manera de conseguir esta integración es abrir las puertas a las fuerzas de mercado de la aglomeración, la migración y la especialización, en vez de combatirlas u oponerse a ellas. El acierto con que los mercados y los gobiernos colaboran mutuamente determina la velocidad y sostenibilidad de las transformaciones geográficas. (Banco Mundial, 2009, p. 20-21).

El mismo informe del Banco Mundial reconoce que el aumento de la densidad y la reducción de la distancia y de las divisiones continuarán siendo esenciales para el éxito económico en el futuro previsible y que por tanto, los gobiernos deberían de alentarlas a pesar que estas transformaciones generen un crecimiento desequilibrado. Y que para evitar estos impactos negativos, la estrategia debe acompañarse de políticas de integración ajustadas a la realidad de cada país a la espera de que se produzca un  desarrollo incluyente a futuro.

¿Pero, éxito económico para quién? ¿Crecimiento económico para quién? ¿Movilización de población de zonas apartadas hacia zonas urbanas para garantizar la aglomeración y la urbanización? ¿no es esto los desplazamientos que han sucedido en Colombia con altos costos sociales? ¿no suena esto al “vaciamiento” de áreas para dejarlas a los inversores que pueden hacer mejor cosas con ellas que los campesinos? ¿No es extraño entonces que el Plan de Desarrollo Nacional, tenga como presentación la idea aquella de la “Prosperidad para Todos”? pero además ¿cuáles son los riesgos que pueda representar la expresión “el mercado hasta donde sea posible y el Estado hasta donde sea necesario” en Colombia?.

Por supuesto que toda estrategia que desde el gobierno aliente la fuerza del Mercado sin ningún control, debe ser objeto de atención y revisión y es en esta tarea donde será central e importante la comunidad intelectual y universitaria colombiana.

Publicado por el Ethos Regional, Boletín del Centro Interdisplinario de Estudios de la Región Pacífico Colombiana. UAO, 2011.




viernes, 9 de diciembre de 2011

PERROS Y GATOS, EN LA MIRA DE UNA SOCIEDAD DEGRADADA

Por

Carmen Jimena Holguín, Elizabeth Gómez Etayo, Hernando Uribe Castro, Germán Ayala Osorio y Guido Germán Hurtado Vera



Durante la semana, del 5 al 9 de diciembre, dos acontecimientos abominables han circulado por los medios de comunicación, mostrando la crueldad humana y la muerte, como unos hechos más de la dinámica cotidiana de nuestra descompuesta sociedad colombiana.



El primero de ellos, perpetuado por soldados del ejército de Colombia, adscritos al Batallón Ayacucho de Manizales, en el que cinco uniformados, un cabo y cuatro soldados, asesinan a sangre fría, con impacto de fusil, a un indefenso perro de raza pit-bull, que muere por el impacto de cuatro disparos. Quizás estemos ante un burdo ejercicio de guerra, en el que el perro hace parte de la simulación de un combate, o de un ‘falso positivo’[1].

Uniformados como estos, han sido elevados, por la acción mediática, al estatus de héroes de la Patria, en un juego ideológico de unos medios masivos que dan tumbos y bandazos a través de sus perversos criterios de noticiabilidad. Durante varias emisiones, especialmente los noticieros de televisión, disparan ráfagas de patrioterismo a unas audiencias encantadas y adormecidas ante el valor y el arrojo de soldados y policías. Pero de repente, esos mismos medios registran unos hechos execrables, eso sí, sin mayor cubrimiento y análisis, pues se trata de la vida de animales, simples seres, que junto a secuestrados e indigentes, entre otros, apenas si alcanzan el estatus de noticia, cuando la muerte les llega, así, de improviso.

Si bien esta es una conducta que no puede generalizarse a toda la institución castrense, sí deja mucho que decir de colombianos representantes de una fuerza armada, que deben, por encima de cualquier consideración, preservar la vida, la dignidad, el respeto y los derechos fundamentales de todo ser viviente, así muchos insistan en que los animales, al no tener conciencia, no deben ser sujetos de derechos. Cuán equivocados están, pues si nosotros los humanos, que sí tenemos conciencia, tenemos la obligación de garantizar la vida no sólo de los animales, sino de las plantas y en general, de la vida en el planeta. Por ello, el asesinato del perro no es sólo un asunto que debe ser investigado por el uso inadecuado de recursos públicos, es decir, la munición gastada (peculado), sino porque la acción muestra un alto grado de bestialidad, de “inhumanidad”, con la que algunos héroes de la patria asumen con desprecio la vida.

El comportamiento de los militares va en contravía de lo estipulado en la Ley 84 de 1989, sobre el Estatuto de Nacional de Protección Animal, en lo relativo a la protección de los animales; en su artículo 1, reza lo siguiente: “A partir de la promulgación de la presente Ley, los animales tendrán en todo el Territorio Nacional especial protección contra el sufrimiento y dolor, causados directa o indirectamente por el hombre”. Por supuesto en concordancia con lo anterior, los “héroes de la patria” que cometieron el abominable asesinato, actuaron en contravía a dicho enunciado; por ello se espera que todo el peso de la ley recaiga sobre ellos, no sólo como militares, sino como ciudadanos.

El segundo hecho que repudiamos es la matanza de 18 perros y gatos en el municipio vallecaucano de Tuluá. Estos hechos, tal como el anterior, merecen el repudio de toda la sociedad en su conjunto, y no sólo de las organizaciones defensoras de los derechos de los animales, pues nuevamente la crueldad del hombre se ensañó contra éstos, quienes ya de antemano enfrentaban los embates del olvido y la crueldad del hombre, pues como se denunció por El Tiempo.com, “los cadáveres eran de animales callejeros, según denunció la Red de Protección Animal y ambiental”.

Todo lo anterior contrasta con el reconocimiento que se le hizo al escritor colombiano Fernando Vallejo en la pasada Feria del Libro de Guadalajara, quien afirmó, “Me siento muy honrado por el premio que me dan; no pienso que lo merezca; este diploma lo guardaré en mi casa con orgullo; y los 150 mil dólares que lo acompañan se los doy, por partes iguales, a dos asociaciones caritativas de México (defensoras de animales).” Vallejo, a quien tanto insultan en Colombia, desborda con sus acciones el discurso ventijuliero de muchos prohombres de este país que dicen defender y respetar las leyes y los derechos, pero que de alguna manera cohabitan con manifestaciones violentas como las aquí reseñadas.

Como académicos, comprometidos con la defensa de la vida en todas sus dimensiones y manifestaciones, no nos queda otra opción que la de repudiar, e instar a que los medios de comunicación como actores claves para la inscripción de problemas públicos en la agenda pública, jueguen un papel más activo, en la denuncia y develamiento del trasfondo que asuntos como los mencionados implican. No se trata sólo de entrevistar a expertos en el tema, sino de asumir un papel político en la defensa y protección de la vida, en este caso de los animales. Se trata de hacer seguimiento a los hechos y vigilar que los responsables sean castigados.

A lo mejor estamos exigiendo mucho a unos medios cada vez más plegados a un gobierno y a unas fuerzas militares, que en el contexto de un degradado conflicto armado interno, ponen la muerte por encima de la vida. Hoy, combatientes de uno y otro bando, miran con desdén la vida de sus enemigos, de allí que perros y gatos terminen muertos, asesinados o abandonados por una sociedad sumida en la degradación, en la indolencia, en la insolidaridad y en un profundo desamor por sus semejantes, los animales.

En países como Estados Unidos, el abuso contra animales es un delito denominado “felony” y es penalizado con cárcel. Se asume que quienes incurran en éste son peligrosos criminales capaces de agredir a inocentes en condiciones de indefensión, pues es, inclusive, más grave violentar a un animal que a un ser humano, puesto que el animal ni siquiera tiene la mismas condiciones racionales que el humano para comprender sus acciones. Podría tenerse como referente lo que sucede en este país, para avanzar en Colombia hacia sanciones fuertes y ejemplares contra estos asesinos.

Quizás el despropósito de quienes ejecutaron estos crímenes contra animales, perros y gatos, tanto militares como civiles, en caso que estén involucrados en los hechos de Tuluá, se corresponda con un modelo de ser humano violento producto de una sociedad indolente donde la vida cada vez más vale menos. Si no vale la de un ser humano, mucho menos la de un perro o un gato. Pero asesinarlos a ellos o a los tiburones de Malpelo dice mucho de nuestra terrible condición humana y de nuestra pauperizada cultura, azuzada por el Estado y los medios de comunicación.








martes, 6 de diciembre de 2011

VIOLENCIA SIMBÓLICA Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN


Violencia simbólica y medios de comunicación

Por
Elizabeth Gómez Etayo, Hernando Uribe Castro, Germán Ayala Osorio, Guido Germán Hurtado Vera y Carmen Jimena Holguín

Las ciencias sociales han dejado claro que la violencia, como mecanismo de control social, se presenta de muchas formas, unas veces, de forma física y directa, así como también de forma simbólica o invisible. Los medios de comunicación se han especializado en reproducir de manera intencionada la violencia simbólica y de transcribir la violencia física en imágenes, sonidos, videos y diálogos, especialmente, desde los intereses del discurso oficial y de la cultura dominante. Todas las formas de violencia se producen y se reproducen en estos medios masivos.

El sociólogo Pierre Bourdieu considera que los medios de comunicación ejercen una forma particularmente perniciosa de violencia simbólica y una de esas formas de reproducción es precisamente la de Ocultar mostrando, que “muestra algo distinto de lo que tendría que mostrar si hiciera lo que se supone que se ha de hacer, es decir, informar, y también cuando muestra lo que debe, pero de tal forma que hace que pase inadvertido o que parezca insignificante, o lo elabora de tal modo que toma un sentido que no corresponde en absoluto con la realidad.” (1997:24).

A partir de lo anterior, los y las docentes que escribimos este texto queremos referirnos a la polémica fotografía publicada en la revista HOLA de España y que circula por Internet, cuya temática central alude a las “Mujeres más poderosas del Valle del Cauca en Colombia”. En la referida imagen aparecen, en primer plano, cuatro blancas mujeres sentadas sobre sus muebles blancos, luciendo sus finas, aunque informales, ropas blancas con delicado decorado; y al fondo, en un segundo plano, aparecen dos mujeres negras evocando la servidumbre con sus pulcros uniformes blancos, llevando en sus manos unas bandejas con vajilla de cristal que se incluyen como parte del decorado del lugar. Para completar la escena, concebida editorialmente y aceptada por las señoras blancas, aparece, al fondo, una piscina y la vista panorámica de la ciudad. Una imagen que, sin duda, oculta mostrando.

Pero ¿Qué es lo visible y qué es lo oculto? Un ciudadano inadvertido podría decir que allí no hay nada oculto, que se trata de una simple coincidencia, una imagen natural o naturalizada por la historia, la tradición y la cultura dominante, y que la fotografía es una más dentro de las muchas que los medios de comunicación refieren en sus hechos “noticiosos de la farándula”; sin embargo, para quienes intentamos entender y develar los mensajes que diariamente circulan, es claro que las imágenes revelan hechos ocultos, historia, tradición, dominación y el uso, por supuesto, de la violencia simbólica (racismo y clasismo), así el fotógrafo, autor de la fotografía, exprese lo contrario. No hay, en la imagen y en su tratamiento editorial asomo alguno de inocencia o ingenuidad. No.

Hechos ocultos como forma de violencia simbólica, que en palabras de Pierre Bourdieu, genera representaciones diferenciadas de clase social, de género y de raza para quienes las observan; reproduciendo discursos de los roles y estatus que la sociedad ha trasmitido y que ciertos grupos sociales simbolizan dentro de la estructura de la sociedad, que para nuestro caso evocaría el papel de las mujeres “afrodescendientes”. Mujeres que, por lo general, cumplen roles de servidumbre en casas y haciendas de mujeres poderosas (ricas, afamadas, influyentes y con reconocimiento social) que los medios de comunicación intentan imponernos como un patrón a seguir, sin detenerse a pensar lo que implica alcanzar dicho estatus, en materia de derechos, dominación y violencia cultural.

Desde el mismo titular se legitima la acción de dominación, legitimada por frases, a maneras de titular: “Las mujeres más poderosas del Valle del Cauca, en Colombia, en la formidable mansión hollywoodiense de Sonia Zarzur, en el Beverly Hills de Cali”. Con este discurso, se generan lecturas diferenciadas de las mujeres; en primera instancia, habría que denotar que sólo a 4 de las 6 mujeres les cabría el apelativo de “poderosas”, y no precisamente por su aporte singular para transformar la realidad de miles de mujeres vallecaucanas, sino por personificar a un grupo minoritario, selecto de la sociedad, que con privilegios, reproducen prácticas culturales de abierta dominación y expoliación; en segunda instancia, porque el hecho de que aparezcan de pie y no sentadas, vestidas con ropa de servicio y no con trajes informales y hasta de reconocido diseñador (que son los que por lo general visten a las mujeres “poderosas”), sirviendo y no servidas, vestidas de blanco en contraste con su piel negra, es una forma más de ponerlas en un estatus de inferioridad frente al resto de mujeres “poderosas”; en tercera instancia, habría que cuestionar cómo los medios de comunicación nos imponen a los ciudadanos unas figuras que aparentemente representan “un modelo a seguir”, es decir, “mujeres de bien”, “de clase”, con lo que no sólo buscan asegurar un apetecido rating (lecturabilidad, para el caso), y más ventas para acrecentar su gran poderío económico, sino, asegurar que los modelos de dominación social y étnica se sigan reproduciendo.

En suma, las elaboraciones simbólicas como métodos de opresión se fundan desde las clases altas, que se sirven de la ideología para conservar su hegemonía basada en intereses privados enmascarados de colectivos.

Por todo lo anterior, propendemos por una academia y una ciudadanía inquietas, lo cual implica cuestionar el papel que cada vez más se asienta en los medios de comunicación, que en lugar de informar y generar una ciudadanía consciente de su propia realidad, se orientan a entretenerla y adormecerla. Sólo nos reta apelar al uso de la palabra para intentar develar los mecanismos de violencia simbólica a los que invocan las empresas mediáticas, en su afán por entretener y generar receptores que fácilmente no sólo legitiman y aceptan estas maneras violentas de reproducir un tipo de sociedad excluyente, violenta, racista, clasista y sexista, sino que terminan anhelando llegar a esos estadios de vida social donde se suele falsear la realidad, ocultar la historia y extender patrones y patronos que nos hunden en la pobreza cultural que emana de la tradición y la cultura dominante.

viernes, 18 de noviembre de 2011

MÁS ALLÁ DE LA PROTESTA CONTRA LA PRIVATIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN EN COLOMBIA


Más allá de la protesta contra la privatización de la educación en Colombia

Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

Ha quedado claramente evidenciado que en Colombia, la protesta social contra la reforma de la Ley 30, reforma promovida por el gobierno nacional tiene un trasfondo mucho más complejo y poderoso, en que el que se pueden caracterizar, por lo menos, dos elementos entre otros que muy seguramente existirán.

El primero tiene que ver con lo siguiente: lo que evidenció el país, al igual que en otros lugares de América latina y en Europa, a pesar de las particularidades locales de cada nación, es una protesta contra un modelo educativo que se ha venido imponiendo en el marco de la estrategia de la mercantilización de la educación por parte de las fuerzas hegemónicas globales responsables de la economía-mundo capitalista. Usando el término más apropiado para este tipo de protesta en el contexto actual mundial, una indignación contra un modelo que perturba y pone en cuidados intensivos la educación pública como responsabilidad del Estado. Un modelo que hace de la educación una mercancía y al estudiante un consumidor. La movilización estudiantil confronta no sólo estas iniciativas propuestas por su gobierno, sino que confronta las directrices marcadas desde los centros de poder hegemónica donde las leyes del mercado tienen peso importante.

El segundo sería: la protesta contra las reformas educativas en Colombia, así como en Chile, y en otros lugares del mundo como España, se caracteriza por la participación de un movimiento estudiantil que ha logrado establecer alianzas estratégicas con otros sectores sensibles a la problemática. Pero estos movimientos estudiantiles son sólo una parte de lo que podría denominarse como un gran movimiento de jóvenes, de jóvenes indignados por un sistema que los ha excluido y marginado. La participación de los jóvenes no sólo como actores físicos que recurren a los repertorios tradicionales de la acción colectiva sino como creadores de nuevas formas de repertorios a través de las redes virtuales, apuntala una nueva dimensión para los análisis de las teorías del comportamiento colectivo y la acción colectiva contenciosa. Gritan los jóvenes: “la educación no se vende, se defiende”. En el movimiento de los indignados donde la participación de jóvenes es amplia, se presta una dinámica importante a partir de las redes virtuales que los jóvenes manejan y conocen muy bien. Y esto de alguna manera, ha logrado que estos movimientos se globalicen no sólo en términos de lugares donde se pueden presentar otras movilizaciones sino en términos de la rapidez con la que ocurren los eventos y con la que se entran en contacto entre unos líderes con otros.

En tiempo record, líderes estudiantiles chilenos entraron en contacto con líderes colombianos y estos con grupos de indignados y movimiento estudiantil en España y Estados Unidos. Un claro ejemplo de ello, es lograr promover conjuntamente lo que se ha dado en conocer POR UNA MARCHA BINACIONAL POR LA EDUCACIÓN. CHILE Y COLOMBIA UNIDOS, promovida a través de medios y de redes como el Facebook y el Twitter.

17 de noviembre de 2011

jueves, 10 de noviembre de 2011

POR UNA SOCIOLOGIA "IMPERTINENTE PARA SER PERTINENTE"


Por una sociología “impertinente para ser pertinente”[1]

Por
Hernando Uribe Castro
Magister en Sociología

La sociología puede ser entendida como impertinente y molesta para algunos, pero en especial para los grupos que detentan el poder y que lo usan como medio para generar injusticia social, desigualdad y violaciones a la dignidad humana; es en este momento cuando la sociología deja de ser impertinente y adquiere su carácter de pertinente, de campo intelectual necesario que tiene la capacidad para enfrentar y develar estos males.

Como lo expresó en su momento Pierre Bourdieu, la sociología no invita a moralizarse sino a politizarse. A brindar dispositivos a través de los cuales, se puedan combatir estos grandes males, hoy más globalizados, más generalizados y más desastrosos que nunca.

La capacidad que tienen los dispositivos sociológicos de develar las acciones, ideologías y prácticas ocultas es central, en un mundo donde operan estos mecanismos para la dominación de los ciudadanos. Develar las trampas del discurso que se esconden en concepciones que han sido vulgarizadas como la democracia y la ciudadanía, así como las fuerzas opresoras que hace el Mercado sobre el sistema social y sus individuos.

Un modelo de Mercado que ha hecho creer de manera generalizada que no existe otro estilo de vida, más que el estilo de vida impuesto por sus mismas leyes, donde las fuerzas del sistema financiero, banqueros que actúan como dioses, la formación de generaciones de consumidores sin control y la producción de un número amplio de necesidades banales como necesidades vitales humanas, son estrategias de su sostenibilidad, eficiencia, eficacia y rentabilidad.

La sociología debe incomodar, debe molestar, debe neutralizar todas estas prácticas perversas de un sistema que atormenta a la mayor parte de la población mundial, que carente de los medios y de las decisiones, se forman como fuerza de trabajo, fuerza de manipulación para mantener las hegemonías de poder que dominan este, nuestro mundo.

Y puede incomodar, molestar y neutralizar a partir de demostrar cómo actúan estos procesos de manipulación sobre cada individuo, haciendo sus discursos más próximos al ciudadano, más entendibles y comprensibles. Tratar de que la mayor parte de los ciudadanos conozcan, evidencien y comprendan cómo se les usa en un sistema que abusa de ese uso.

En el marco del Sistema Mundo Moderno capitalista, se requiere de una sociología pública como lo expresó el sociólogo Michel Burawoy en su conferencia The Challenges of Global Sociology, que invite a todos los ciudadanos para seguir develando las injusticias sociales y a seguir construyendo caminos alternativos de resistencia ante tales molestias e incomodidades generadas por el Sistema Mundo Capitalista.

Trabajo este difícil para una comunidad intelectual a veces encerrada en sí misma.

10 de noviembre de 2011


[1] Expresión del sociólogo Michel Burawoy.

LA IMPORTANCIA DEL LUGAR EN LA PROTESTA SOCIAL


La importancia del lugar en la protesta social

Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

Comprender la dimensión espacial de la acción colectiva puede conllevar a un conocimiento más amplio de los fenómenos que se enmarcan en ello. Tarea grande tienen los científicos sociales para incluir esta dimensión en sus nuevos aportes.

El espacio es una construcción socio-cultural, que se forma históricamente, que es condicionada, pero que además responde a una cierta lógica del sistema de saber-poder, en su contexto social. Absolutamente nada de lo que puede suceder en y con el espacio es gratuito ni se puede explicar como si fuera resultado de un momento de azar. Los individuos que participan como organizadores o activistas de una protesta social y que pretenden realizar una marcha por una calle particular, un bloqueo en un lugar significativo, o una concentración en una agencia del gobierno, no la planean porque si, sino que existen y subyacen lógicas espaciales significativas que hacen del ese escenario objeto de interés.

Las marchas no se hacen por cualquier calle, sino por aquellas calles que son significativas para la sociedad, para la comunidad, bien porque son hitos históricos espaciales, sino también porque pueden ser espacios estratégicos y apropiados para llamar la atención. La plaza de mayo no surgió porque si en las mujeres y madres argentinas, sino porque existió un conjunto de determinantes que la hacen ser La Plaza de Mayo.

La geografía de la acción colectiva no es sólo de localización y ubicación, sino una búsqueda del sentido del lugar. De ahí que el movimiento no sólo dinamiza el espacio geográfico, sino también el orden de lo cotidiano. No se trata solamente de entender que la acción colectiva implica localización en un plano, sino que también expresa relaciones sociales de poder, de interacción con los lugares significativos para la sociedad y la comunidad. El lugar es un elemento central en la acción colectiva.

Las acciones colectivas poseen un contenido espacial necesario de descifrar. Para los movimientos sociales, comprender el sentido del espacio geográfico y el lugar, puede ser de gran ayuda en su tarea. Las lógicas espaciales son lógicas de poder y de estrategias. Comprender, reconocer y explicar los conflictos, los procesos de cambio de la sociedad de hoy, es conocer las distintas acciones colectivas, la dinámica interna, las expresiones de sus actores, los intereses, el cuestionamiento hacia los modelos económicos, formas de poder y de Estado, invitan a develar la lógica de los discursos, las formas de comportamiento colectivo, los recursos utilizados, la organización, e igualmente el lugar donde ocurren los hechos, es decir, el uso del espacio, su importancia en el manejo del conflicto, la transformación del mismo  y los efectos que genera.

Las acciones colectivas y la protesta social tienen el poder de recuperar el espacio para la gente, para el debate, para la protesta y en general, para la democracia. Las acciones colectivas y los movimientos sociales cuando se expresan en los lugares públicos, le dan sentido al carácter social y político de un país democrático. Evidenciar que la ciudad no solo es la ciudad del consumo, sino la ciudad de los individuos empoderados como actores sociales capaces de constituirse en sujetos políticos y sociales. El lugar público, en palabras de Zygmunt Barman (2002), significa fundamentalmente, la provisión de espacios que la gente puede compartir como persona pública. El lugar que ocupa la protesta social hace de la ciudad algo más allá de la ciudad del consumo. Es decir, describir, interpretar y generar alternativas ante la expresión del conflicto social dado desde las acciones colectivas y movimientos sociales implica hacer un análisis complejo de las distintas interrelaciones que se tejen; es por ello que hemos querido reflexionar en torno al espacio y más que respuestas, se quiere dejar aspectos de reflexión que aporten a la interpretación de la realidad colombiana y en general, a los cambios de la sociedad de actual.

Los actuales hechos de protesta en Colombia frente a la propuesta de reforma de la Ley 30 propuesta por el gobierno, así como protestas internacionales como la de Los Indignados, son claros ejemplos de cómo tiene importante peso la dimensión espacial: para los primeros el papel de los repertorios de acción colectiva pacíficos en las sedes universitarias, plaza pública y las marchas callejeras, y para los segundos, las acampadas en las Puertas del Sol en Madrid y demás plazas públicas de las principales ciudades españolas y estadounidenses.

10 de noviembre de 2011

Fragmento de la conferencia dictada en el X Congreso Colombiano de Sociología 2011, en compañía de Gloria Inés Montoya.