Este es un espacio que propone reflexiones y debates sobre la inter-retro-conexión sociedad en la Naturaleza y la Naturaleza en la sociedad.

Hernando Uribe Castro, derechos reservados. Citar la fuente. Plantilla Simple. Imágenes de la plantilla degaffera. Tecnología de Blogger.


jueves, 22 de agosto de 2013

CURSO SOCIEDAD, MEDIO AMBIENTE Y CONFLICTO

CURSO: SOCIEDAD, MEDIO AMBIENTE Y CONFLICTO

PROFESOR: HERNANDO URIBE CASTRO

Monitor del curso: Andrés Felipe Ramirez (estudiante ciencias sociales)

I. Presentación


Una de las características del capitalismo global es precisamente la búsqueda incesante de riquezas mineras y posibilidades energéticas por parte de corporaciones globales que deambulan sin control por territorios latinoamericanos, africanos y asiáticos. También la imposición de una cultura de consumo masivo compulsiva que pone en riesgo cuestiones centrales como la seguridad alimentaria local y global y, con ello, la muerte del campesinado.

En América Latina, por ejemplo, las comunidades vienen denunciando los efectos que este modelo, y sobre todo, el capitalismo extractivo tiene para su sociedad, para su futuro y para el medio ambiente. Y no solo acontece en aquellos países donde el neoliberalismo se ha aplicado de manera radical como en Colombia sino que también se están presentando en aquellos países con gobiernos progresistas, o gobiernos denominados así mismos como socialistas del siglo XXI.

En este caso, el objetivo es el aprovechamiento, extracción, uso o posesión de bienes o recursos naturales. Los gobiernos alientan el extractivismo a través de Tratados de libre Comercio o Acuerdos comerciales, bien con otros Estados y/o con grandes Corporaciones globales brindando facilidades y comodidades a estas empresas. Los efectos de estos TLC o Acuerdos no son solo la extracción de recursos (producción, biogenética, minerales, conocimiento, información) sino el de limitar la producción propia (en toda su expresión, incluso la de conocimiento). Un ejemplo claro ha sido la producción alimentaria de parte los campesinos imponiendo, mediante mecanismos legales, todo tipo de control y freno a la producción de las comunidades.

Los gobiernos promueven políticas bajo discursos técnicos como los que precisamente se dieron con la Resolución 970 de 2010 que establece los requisitos para la producción, acondicionamiento, importación, exportación, almacenamiento, comercialización y/o uso de semillas en el país, su control y que dicta otras disposiciones, pero que en el fondo sataniza la producción de semillas, como la de arroz, de las comunidades campesinas que por tradición han utilizado y explotado para la producción alimentaria nacional. El panorama es que no sólo se extraen recursos naturales y materias primas de modo depredador sino que además se limita la producción alimentaria ancestral y tradicional de las comunidades campesinas cuya producción tiene que competir con la producción agroindustrial de los países del centro, frente a los que se encuentran en obvias desventajas.

Estos elementos deben comprenderse en un marco en el cual todo conflicto ambiental es ante todo un conflicto social, que se produce por diferentes motivos, actores, intereses o momentos históricos. Los actores pueden ser individuos, comunidades, grupos, organizaciones, estados o empresas globales, que comparten intereses frente a un mismo objetivo. Ha sido claro que en el desarrollo de la historia de la humanidad y, sobre todo, en las llamadas civilizaciones, las guerras y contiendas aparecían regularmente causadas por el acceso y el dominio de territorios estratégicos o potencialmente ricos en recursos. Hoy en día, los recursos naturales adquiere tres formas útiles en el contexto de los conflictos: ellos pueden ser la causa de la confrontación, pueden ser el objetivo de la confrontación o, incluso, un arma de confrontación.

Cuando se realizan los inventarios de los perjuicios de las guerras, se da cuenta de las vidas humanas perdidas, de las infraestructuras destrozadas, pero casi nunca se da reportes de los impactos ambientales que de manera integral se presentaron en el lugar de la contienda. Cuando se producen artículos, los cálculos económicos integran todos los elementos necesarios que se suman a la producción desde la materia prima hasta el transporte y comercialización, pero siempre se deja de lado, los valores ambientales que son intangibles o invisibles. En el caso colombiano, todavía no se ha hecho tal inventario que incorpore los efectos ambientales en las cuentas humanas más cuando este país evidencia un conflicto armado de casi 50 años.

Pero los conflictos ambientales no solo se presentan es espacios de confrontación directa, sino que también se pueden dar en los espacios de la vida cotidiana que rodean las personas. Estos conflictos han existidito desde el momento en que las sociedades encontraron en su uso y explotación, formas alternas de satisfacer sus necesidades básicas y no básicas: por ejemplo “la guerra del fuego”. En las ciudades, sus comunas y barrios, los conflictos están presentes, a veces invisibles y traslúcidos, a veces directos y feroces. Por ello es necesario que los estudiantes de las Ciencias Sociales adquieran las destrezas y los conocimientos básicos sobre las distintas teorías del conflicto y sus formas metodológicas para identificarlos.

Como es evidente, este salpicón de ideas expuestas en esta presentación del curso tiene la intención de llamar la atención en un punto concreto: este curso no podrá estar al margen de los acontecimientos del país, pues es necesario involucrar al estudiante en los debates actuales para la construcción de una mirada crítica, que no sólo se fundamentará en un diagnóstico más de la difícil situación nacional, sino en una nueva forma de ver y entender estos hechos complejos. El objetivo del curso es básicamente que el estudiante pueda comprender, analizar y explicar los principales supuestos, conceptos, principios teóricos y metodológicos que se requieren para afrontar el tema sobre los conflictos y los conflictos socioambientales en Colombia. Un presente en tensión, convulsión y control total a través de la coerción.

II. Metodología


La asignatura se moverá en dos planos: el teórico y el empírico. El plano teórico se desarrollará en sesiones tipo seminario, apoyadas por breves presentaciones magistrales por parte del docente, en las que se promoverá la discusión y presentación crítica de los diversos conceptos por parte de los estudiantes. Estas sesiones estarán fundamentadas en las lecturas obligatorias y opcionales que se asignen a cada tema, así como en los aportes que cada estudiante ofrezca a partir de sus propias reflexiones teóricas y prácticas. El plano empírico se desarrollará en forma de talleres, asesorías y ejercicios de campo, en el que los estudiantes harán aplicación directa de las diferentes técnicas vistas en clase, orientadas siempre por un hilo teórico. Los estudiantes al final del semestre entregarán como producto final un documento sobre un conflicto identificado, analizado. Es necesario que cada estudiante realice el seguimiento de prensa local y nacional sobre el tema de su interés. Así como el seguimiento de la información oficial al respecto.


III. Contenido


1.      La necesidad de una perspectiva interdisciplinaria
·         ARANDA, José. Principales desarrollos de la sociología ambiental. En: Ciencia Ergo Sum, Julio-octubre, año /vol. 11, número 002. Universidad Autónoma del Estado de México. PP. 199-208. ISSN: 1405-0269.

2.      La sociedad global como sociedad del riesgo
·         GIDDENS, Anthony. La sociedad global. En: Sociología. Mac Graw Hill, 2007. Pg. 620-642.
·         BOURDIEU, Pierre. La nueva vulgata planetaria. Artículo publicado en el dossier ‘LAmérique dans les têtes”, en Le Monde. Mayo de 2000. Traducción: Fabián Sanabria y Guillermo Vargas.

3.      Sobre el Desarrollo (gobiernos neoliberales y gobiernos progresistas) en América Latina
·         GUDYNAS, Eduardo. Debates sobre el desarrollo y sus alternativas en América Latina: Una breve guía heterodoxa. En, Más allá del Desarrollo, Quito: Fundación Rosa Luxemburg/Abya Yala, 2011.

4.      Taller en clase 1 (15%)
·         ACOSTA, Alberto. “Extractivismo y neoextractivismo”. En, Más allá del Desarrollo, Quito: Fundación Rosa Luxemburg/Abya Yala, 2011.

5.      Del apogeo a la decadencia del medio ambiente en Colombia
·         BECERRA, Manuel. ¿Hacer más verde al Estado Colombiano. En: Revista de Estudios Sociales No. 32, abril de 2009: Pp. 272. ISSN 0123-885X.

6.      El modelo de desarrollo rural en Colombia
·         PNUD. “El modelo de desarrollo rural” capítulo 1. (p.p. 25-48). En: RAZONES PARA LA ESPERANZA. Informe Nacional de Desarrollo rural en Colombia. Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, 2012.

7.      Ocupación y usos del territorio colombiano
·         PNUD. “Ocupación y uso del territorio” capítulo 3. (p.p. 73-112). En: RAZONES PARA LA ESPERANZA. Informa Nacional de Desarrollo rural en Colombia. Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, 2012.

8.      Taller en clase 2. (15%)
·         PBI COLOMBIA. Minería en Colombia. ¿a qué precio? 2011.

9.      El Estado y la producción de desastres socioambientales urbano-rurales
·         URIBE CASTRO, Hernando, et all. Agencias del Estado como productoras de desastres socioambientales en el desarrollo urbano de Cali. Documento de trabajo, 2013.

10.  La cuestión de la seguridad alimentaria
·         MORALES GONZALEZ, Juan Carlos; FLOREZ LOPEZ, Jesús A y MILLAN, Constanza. Agrocombustibles y violación del derecho a la alimentación en Colombia. En: Agrocombustibles y derecho a la alimentación en Amértica Latina, realidad y amenazas. Trasnacional Institute, 2008.

11.  Violencia colectiva y Medio ambiente
·         Corporación Nuevo Arco Iris. Violencia colectiva y minería en Colombia. Corporación Nuevo Arco Iris - Fundación Foro Nacional por Colombia - Azaí Consultores, Agosto de 2012

12.  Alternativas al desarrollo
·         PRADA, Raul. “El vivir bien como alternativa civilizatoria: modelo de estado y modelo económico”. En, Más allá del Desarrollo, Quito: Fundación Rosa Luxemburg/Abya Yala, 2011.

13.  Taller en clase 3. (25%)
·         VEGA, Elisa. “Descolonizar y despatriarcalizar para vivir bien”. En, Más allá del Desarrollo, Quito: Fundación Rosa Luxemburg/Abya Yala, 2011.

14.  Trabajo Final. (45%)

15.  Devolución de Trabajo y notas finales


IV. Bibliografía de apoyo

OTROS LIBROS, ARTÍCULOS Y ENSAYOS

ALEDO TUR, Antonio y DOMINGUEZ G. José Andrés. Sociología ambiental. España: Grupo editorial universitario, 2001.
AYALA OSORIO, German, URIBE CASTRO, Hernando y HOLGUIN, Carmen J. "La investigación social y las trampas del sistema capitalista" En: Colombia 2011.  ed: Universidad Autónoma de Occidente  ISBN: 978-958-8713-08-3  v. 200
BAUMAN, Z. Modernidad líquida. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica de Argentina. 2002.
CASTELLS, Manuel. El reverdecimiento del yo. En: La Era de la información: Economía, sociedad y cultura. Tomo II. El poder de la identidad. México: Siglo XXI Editores. 2006.
ELIAS, Norbert. Conocimiento y poder. Madrid: Las ediciones de la Piqueta., 1994.
FOUCAULT, Michel. Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión. Madrid: Edición nueva criminología.
HARVEY, David. Urbanismo y desigualdad social. Madrid: Editorial Siglo XXI. 1977.
LEMKOW, Louis. Sociología ambiental. Pensamiento socioambiental y ecología social del riesgo. Barcelona: Icaria editorial S.A., 2002.
MARX, Carl. Manifiesto del Partido Comunista. Varias ediciones.
ONU. Informe de Naciones Unidas. Informe de Desarrollo Humano para Colombia, 2003. Callejón con salida. ONU, 2003
PENAGOS, Maria Fda. El caso U’wa. En: Seminario Identificación, Manejo y Resolución de conflictos ambientales. Bogotá: Ministerio del Medio Ambiente. Icfes, 2001
URIBE CASTRO, Hernando y HOLGUIN, Carmen J. A propósito de la oleada invernal, el papel del estado frente al manejo del dique del río cauca en Cali, Colombia. En: Revista Eleuthera, 2012. Universidad de Caldas.

INFORMES LOCALES, INFORMES GLOBALES

REPÚBLICA DE COLOMBIA. Plan Nacional de Desarrollo. Prosperidad para todos. 2010-2014.
PNUD. Informe sobre Desarrollo Humano 2011. Sostenibilidad y equidad: un mejor futuro para todos. 2011
PBI COLOMBIA. Minería en Colombia. ¿a qué precio? 2011.
TRANSPARENCY INTERNATIONAL. Informe Global de la Corrupción: cambio climático. 2011.
PNUD. RAZONES PARA LA ESPERANZA. Informa Nacional de Desarrollo rural en Colombia. 2012.
IGAC. Atlas de la distribución de la propiedad rural en Colombia. 2012.
GRUPO DE MEMORIA HISTÓRICA. Basta ya! Centro Nacional de Memoria  Histórica, 2013.

VIDEOS SUGERIDOS EN YOU TUBE

  1. Max Neef, Manfred. Un mundo en ruta de colisión. Conferencia, Universidad de Andalucía, España

  1. José Luis Coraggio. Entrevista sobre economía social y solidaria.

  1. Zygmunt Bauman. La crítica como llamada al cambio

  1. Edudardo Gudynas. Postdesarrollo, decrecimiento y relaciones norte-sur

  1. Democracia y Paz. "Fuera Cerrejón de la Guajira" Memoria, reflexión y acción colectiva”

  1. Portal Libertario OACA. “El mundo según Monsanto”


BLOGS SUGERIDOS

  1. HERNANDO URIBE CASTRO

  1. SOCIOLOGANDO

  1. LA OTRA TRIBUNA


viernes, 2 de agosto de 2013

CALI ¿CAPITAL DEPORTIVA?

CALI: ¿CAPITAL DEPORTIVA?

Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en sociología

En Colombia ha existido la tendencia de dar algún título especial a las ciudades: Barranquilla (Puerta de Oro de Colombia), Cartagena (ciudad heroica), Bucaramanga (ciudad de los parques), Medellín (ciudad innovadora), Popayán (ciudad blanca), Ibagué (ciudad musical) y Manizales (la ciudad de las puertas abiertas). Para Cali existen varios títulos: “capital deportiva de América”, “capital de la salsa” y “la sucursal del cielo”. De modo regular los medios de comunicación, los discursos de los gobiernos y las canciones populares propagan estos adjetivos que terminan constituyéndose como parte de la tradición y como si siempre hubiese sido así. Se incrustan como parte de la idiosincrasia de la gente.

A propósito de los Juegos Mundiales 2013, se ha repetido en varias ocasiones por parte del gobierno, los organizadores y los medios masivos de comunicación, que este macro-evento revive, refuerza y comprueba que Cali es la “Capital Deportiva de América”. Dicen que no sólo es por la realización de The World Games, sino por los otros eventos que desde tiempo atrás se han realizado como los Juegos Panamericanos de 1971.

También porque en esta ciudad existen dos de los equipos de fútbol más tradicionales del país, Deportivo Cali y América, ampliamente reconocidos en el mundo de este deporte. También por las medallas olímpicas logradas por algunos vallecaucanos y los buenos resultados de sus deportistas en diferentes eventos en todo el mundo. Además porque cuenta con la infraestructura necesaria para la realización de algunos evento de carácter nacional o internacional. Pero ¿todo esto será suficiente para declarar a Cali como ciudad deportiva de América?

Pienso que si bien estos son elementos importantes que marcan la historia de la ciudad, una capital verdaderamente deportiva debe ser mucho más que esto. Y creo que un indicador importante es determinar la proporción de espacio público por habitante existente en esta ciudad. Para Cali, el espacio público per cápita es de 2,46m² por habitante, cifra muy por debajo de la meta nacional de 15 m² por habitante.

Creo que otro indicador es establecer cuántos escenarios deportivos públicos se tienen no solo en las áreas turísticas de la ciudad, sino de aquellos existentes en todos los barrios, tanto de estratos socioeconómicos altos como los de estratos bajos. Y no solo en términos de cantidad de parques y zonas recreativas, sino también de su calidad, estado, estética y seguridad. Las personas sienten desconfianza de hacer uso de las zonas verdes por los problemas de seguridad y de la falta de una cultura del cuidado alrededor de lo público. En los barrios populares se carecen de lugares con infraestructuras para que la población realice actividades físicas y deportivas, y donde existen, la mano del Estado brilla por su ausencia. En los pocos casos que logran estar en condiciones dignas para su uso, es porque las mismas comunidades juegan un rol activo en su mantenimiento.

Una ciudad deportiva privilegia el andén para que el ciudadano que camina las calles no solo viva la ciudad de otra forma, sino que además realice actividad física y el encuentro con otros ciudadanos. Contrario a ello, los gobiernos le están dando prioridad a los autos y a las grandes avenidas y puentes. El trazado del sistema de transporte público MIO no incluyó las ciclorutas. El transeúnte cuenta con pocos espacios para el goce de experiencias artísticas, el arte y la estética. Los pocos existentes están en algunos lugares turísticos y hoteleros.

El estado de los parques es lamentable, los juegos recreativos para los niños están en mal estado y la población de la tercera edad se encuentra excluida. Los pocos parques recreativos son privados.

El gobierno le ha prestado escaso apoyo  a los clubes, asociaciones y delegaciones deportivas, a tal punto, que los deportistas para participar en los eventos deben buscar el dinero con amigos, venta de empanadas o rifas, incluso, dependiendo del buen corazón de alguien que haga alguna donación para la causa deportiva. Algunas personas triunfadoras han visto cómo el gobierno incumple las promesas de apoyos y reconocimientos económicos por sus logros. Nuestra medallista olímpica de pesas tuvo que lanzarse a la política y llegar al Congreso para luchar y trabajar por el apoyo al deporte y sus deportistas porque estaban en total abandono.

Una ciudad deportiva debe ser para el goce de todo ciudadano sin discriminación. Una persona en silla de ruedas requiere ser un buen atleta para atravesar las múltiples y dificultosas trampas que le implica movilizarse por la ciudad porque la urbe lo margina y lo excluye. Una persona anciana requiere buen estado físico para atravesar los innumerables y largos puentes peatonales que están sobre las rápidas y violentas avenidas, porque a los ingenieros y arquitectos se les olvidó construir las rampas.

Una ciudad deportiva debe respetar el medio ambiente y su entorno natural de tal modo que los espacios  abiertos, como sus ríos, no solo se encuentren en excelentes condiciones, sino que además se integren de manera apropiada, estética y sana, a la dinámica urbana para el disfrute de los ciudadanos. Aquí en Cali existen 7 ríos a los que la planeación urbana les dio la espalda, a tal punto que algunos de estos afluentes fueron convertidos en canales de aguas servidas.

Una ciudad deportiva debe ser para la gente, para el ciudadano que tiene el derecho, sin discriminación alguna, de vivir la ciudad, respirarla sanamente y caminarla con tranquilidad. Una ciudad deportiva no es para que las corporaciones financieras  hagan eventos globales para reproducir sus ganancias generando un tremendo endeudamiento ciudadano que deberá pagar por las inversiones realizadas en estadios, centros deportivos y toda la infraestructura construida con altos impuestos e intereses.

Una ciudad deportiva no es aquella que se maquilla para los turistas, sino que  debe ser real para el disfrute, sano esparcimiento de la gente independiente de su edad, orientación sexual, género, religión, capacidades físicas y clase social.

Eventos globales como los Juegos Mundiales 2013 realizados en Cali, es un claro ejemplo de cómo las ciudades son un sumidero para la inversión y la búsqueda de los excedentes de capital de las corporaciones globales y financieras. La construcción y reconstrucción de centros deportivos, lugares de eventos y todo tipo de obra urbana implica importantes ganancias para estos grupos. Los efectos de este proceso se dan de la siguiente forma: primero, la remodelación o maquillaje constante de las formas espaciales urbanas desde los centros de poder que no solucionan los problemas estructurales de la ciudad; segundo, la realización de sobreinversiones en aquellos lugares (estadios, centros culturales, etc.) que luego de los eventos terminan abandonados y olvidados y, finalmente, la deuda pública y el pago de más impuestos por parte de los ciudadanos. No todo es oro para la ciudad.

En este sentido, una ciudad deportiva es para el pueblo que también la habita, no para las corporaciones globales.




lunes, 29 de julio de 2013

POBLADORES DEL MUNICIPIO DE PIEDRAS DICEN “NO” A LA MINERÍA

Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

El domingo 28 de julio, los pobladores del Municipio de Piedras en el Departamento del Tolima participaron de una consulta popular sobre si estaban o no de acuerdo con la operación de la compañía canadiense Anglogold Ashanti. La pregunta fue:  “Está de acuerdo, como habitante del municipio de Piedras, Tolima, que se realicen en nuestra jurisdicción actividades de exploración, explotación, tratamiento, transformación, transporte, lavado de materiales, provenientes de las actividades de explotación minera aurífera a gran escala, almacenamiento y el empleo de materiales nocivos para la salud y el medio ambiente, de manera específica el cianuro y/o cualquier otra sustancia o material peligroso asociado a dichas actividades y se utilicen las aguas superficiales y subterráneas de nuestro municipio en dichos desarrollos o en cualquier otro de naturaleza similar que pueda afectar y/o limitar el abastecimiento de agua potable para el consumo humano, la vocación productiva tradicional y agrícola de nuestro municipio.” El resultado fue contundente: ganó el “no” con un total de 2.971 ciudadanos, mientras que el “sí” obtuvo solo 24 votos, para un total de 3.007 votantes.[1] Este hecho no puede pasar desapercibido en tanto expresa la protección que los habitantes hacen de su territorio.

Hoy en día, nos abocamos a evidenciar cómo se da la transformación de los territorios nacionales en espacios nacionales de la economía internacional, debido a que algunos lugares poseen cualidades importantes, por su riqueza y diversidad, para explotación y extracción de estos recursos por parte de compañías globales que tiene el poder y la capacidad de instalarse en los territorios locales. Este hecho despertó el rechazo de las comunidad local, quienes confrontan con estos resultados de la consulta popular no solo la política nacional de desarrollo jalonada por el actual gobierno del presidentes Santos, sino que interponen primero el valor ambiental, social y cultural de la tierra como bien colectivo para garantizar la tranquilidad y el buen vivir comunitario. Es una acción que permite protegerse de un desastre ambiental a causa del envenenamiento de los ríos y ataques a la vida de cada ser humano.

Qué buen ejemplo el que nos ha dado la gente del Municipio de Piedras. Con acciones como estas se confronta la fuerza de un modelo económico que sólo pretende ver rentabilidad económica ahí donde existe la vida.




[1] “El pueblo que se niega a la explotación minera”. En Revista Semana. Lunes 29 de 2013. http://www.semana.com/nacion/articulo/el-pueblo-niega-explotacion-minera/352450-3

viernes, 19 de julio de 2013

LA SOCIEDAD CIVIL Y EL ESTADO COLOMBIANO

La sociedad civil y el Estado colombiano

Por:
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

Cada día son más evidentes las formas de retraimiento del Estado colombiano y su responsabilidad con la sociedad. Un Estado que es administrado por grupos políticos afincados en el modelo neoliberal para administrarlo y hacerlo rentable para sus intereses particulares.

El descuido del gobierno nacional frente a los hechos del Catatumbo, como de otros casos bastante preocupantes, pone en evidencia, por un lado, la poca importancia que puede significar para éste, atender los problemas regionales de las comunidades locales, pero por otro lado, la excesiva importancia que tiene lograr la realización de un evento internacional en una de las principales ciudades del país, que a propósito no se logró.

Este descuido también se ve reflejado en el tratamiento represivo, policivo y estigmatizador con el que se trata a los campesinos y todo ciudadano que protesta y exige por sus derechos y sus necesidades. Es este tipo de reacción la que también caracteriza los gobiernos que glorifican el modelo neoliberal, el uso de la fuerza pública y los mercados financieros.

Lejos estamos de presenciar un Estado que proteja a todos sus ciudadanos con mejores condiciones de acceso a la salud, aportando en la consolidación de valores culturales ancestrales, respetando los derechos humanos y los del medio ambiente, valorando la diversidad étnica, de género y sexuales, fortaleciendo el sistema educativo, así como la atención a los problemas del campo, a los campesinos y campesinas.

Como las respuestas del Estado son retardadas, ineficientes, enredadas, represivas, policiales y sancionatorias, este hecho le exige a la sociedad civil más acción creativa, reflexiva, crítica y pacífica que confronte este modelo que se ha construido de Estado. Se necesita de un Estado que aporte nuevas instituciones verdaderamente democráticas, que permitan y construyan espacios participativos comunitarios. Pero no con aquella falsa democracia que ha servido para legitimar la inequidad social, la distancia social y el éxito del capitalismo avasallador.

Como lo expresaba en otra columna, una sociedad civil vigorosa que promueva la movilización social pacífica y además efectiva, puede conllevar a remover esquemas sólidos para avanzar hacia un cambio social.


19 de julio de 2013

MADONNA, SUPER BOWL Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

MADONNA, SUPER BOWL Y MEDIOS GLOBALES DE COMUNICACIÓN

Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

La presentación que hizo la famosa cantante Madonna en el intermedio del Super Bowl 46 en febrero de 2012, puede considerarse como un claro ejemplo que integra Deporte espectáculo, medios masivos de comunicación y farándula global de la sociedad de consumo.

La rentabilidad del evento no está en la asistencia del público masivo en las graderías del Estadio en carne propia, sino en el provecho del cubrimiento del evento a través de diferentes canales y de los distintos medios globales como radio, televisión, internet y transmisión satelital, que captó la atención de millones de espectadores, seguidores y fieles en todo el mundo, tanto del deporte como de la afamada y sensual cantante. Jugadores, cantantes, espectadores y medios de comunicación, todos juntos componiendo un coctel de jugosas ganancias a los magnates realizadores e inversionistas. Clave el papel de la publicidad antes, durante y después del sorprendente show global.

Las críticas y análisis recaen, de modo especial en aspectos como el show, las luces, el espectáculo, pero pocos se preguntan acerca de ¿qué hay detrás de bastidores de estos eventos globales?, ¿qué había detrás de esta combinación poderosa de las fuerzas del mercado del entretenimiento, el deporte y el consumo? El deporte, como deporte espectáculo y de masas se ha convertido en una estrategia clave de reproducción de capitales y de las fuerzas hegemónicas del Mercado, porque logra masificar en gustos, tendencias y modas a una proporción importante de población mundial, incluso a ritmo de música globalizada.  


huribe@uao.edu.co
19 de julio de 2013

lunes, 15 de julio de 2013

SEGURIDAD ALIMENTARIA DESDE EL VALLE DEL CAUCA

SEGURIDAD ALIMENTARIA DESDE EL VALLE DEL CAUCA[1]

Por:
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología
Miembro del Centro Interdisciplinario de Estudios de la Región Pacífico Colombiana, CIER
Universidad Autónoma de Occidente

Cuando se hace referencia al Valle del Cauca, de modo regular, se olvida que este Departamento no solo es plano, sino que además posee vertientes montañosas y una planillura sobre las costas del Océano Pacífico. Por tanto se tiene un departamento diverso en paisajes, culturas y recursos.

Lo que no se logra comprender es cómo en ésta región con suelos altamente productivos se logró imponer, durante todo el siglo XX y hasta el presente, un modelo agrícola monopolizado por la producción de caña de azúcar. Según datos del Anuario Estadístico[2] en 2009 se sembraron 201.098,5 hectáreas de caña de  312.714 hectáreas  que tiene el área plana del valle geográfico, es decir, el 64% de la tierra monopolizada.

Valle Geográfico del Río Cauca, cultivos de caña de azúcar
Foto: Hernando Uribe Castro, 2012.

No es coherente que existiendo una Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, encargada del bienestar socioambiental de toda la región desde mediados del siglo XX, haya permitido la expansión exagerada de este monocultivo desde Santander de Quilichao hasta algo más allá de Cartago al norte del Valle. Pareciera que contrariamente, la CVC logró incidir en este repunte del desarrollo sectorial cañero que se pretende mostrar como desarrollo regional, con todos los efectos sociales, ambientales y de inequidad que tuvo la ampliación de la frontera de la caña de azúcar en la región. En el Valle del Cauca, por ejemplo, los cultivos que aportaban a la seguridad alimentaria se desplazaron hacia las zonas de ladera, pero su reducción se vio afectada por las políticas neoliberales de apertura económica e ingreso de alimentos industriales a través de hiper y supermercados a los hogares. Los problemas del campo colombiano en la actualidad evidencian el descuido de los gobiernos y su atención a estos aspectos. Datos demuestran que durante los primeros años (1990 al 2000) de la apertura económica, en el Valle se presentó una disminución del 14% en hectáreas sembradas y cosechadas.[3]

La riqueza de suelos del valle geográfico del río Cauca es apta para la producción de variados cultivos, productos agrícolas y agropecuarios. Con un uso apropiado y diferente que se puede hacer con estas tierras, este Departamento debería ser un gran abastecedor de alimentos para todo el territorio nacional. Un territorio que puede garantizar la seguridad alimentaria nacional.

Un proyecto de tal envergadura implica, necesariamente, un modelo de distribución de tierras que aboque a una justicia social y a la equidad territorial. Implica el retorno de los campesinos a la tierra agrícola de la zona plana del Valle dedicados a la producción de comida. En otrora, los cronistas de marras, como Cieza de León y el propio Bonilla Aragón describían la inmensa despensa frutícola que fue desapareciendo ante el avasallador paso de una agro industria ambientalmente insostenible. Una redistribución de la tierra, más el retorno del campesino a la amplia zona plana, no solo tendrá efectos positivos para ajustar economías campesinas y para la seguridad alimentaria del país, sino que también implicaría una nueva relación con las condiciones ambientales de toda esta región. Una forma diferente de uso del suelo acorde a sus potencialidades y posibilidades ambientales.

El hecho de esta propuesta es que confronta los intereses privados de la elite política y económica que han impuesto sus intereses particulares sobre los derechos colectivos de los pueblos.

Es la sociedad civil, la academia y sus grupos de investigación, quienes deben poner en juicio y confrontar desde ya y con argumentos científicos y sociales, las implicaciones negativas para la sociedad y el medio ambiente de este modelo monopolizador de las ricas tierras del valle geográfico del río Cauca.

Pensar una Colombia en posconflicto involucra esos otros actores que de una u otra forma han aportado a atizar la violencia física y simbólica, los destierros y la inequidad en la distribución de la tierra. Esos otros actores que usaron otras armas más sutiles pero no menos letales como lo son las armas del capitalismo extractivista que desgarra pueblos, territorios, recursos y medio ambiente. Recuperar y reparar el territorio, hoy en proceso de desertización es tarea urgente y necesaria para lograr la paz.

Esta cuestión no es sólo del valle del Cauca, es del Estado Colombiano, de sus gobiernos y de la nación. Decisión política que en escenarios de posconflicto deben incluirse como parte de solución de la inequidad y la desigualdad socioeconómica regional. Y frente a ello, la Universidad no puede seguir callada frente a esta realidad y develar estas inequidades socio-territoriales.






[1] Publicado por EL PUEBLO, el sábado 13 de julio de 2013.
[2] Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, et al. Plan Frutícula Nacional. Valle del Cauca tierra de frutas. Gobernación del Valle del Cauca, Cali, noviembre de 2006.
[3] Plan para el Desarrollo de la seguridad alimentaria 2008-2011. Gobernación del Valle.

miércoles, 3 de julio de 2013

AUTOS, PEATONES Y CIUDAD

AUTOS, PEATONES Y CIUDAD.


Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

El uso del carro es uno de los más importantes signos del presente porque repercute sobre el conjunto de la vida social y redefine el tiempo-espacio. La clave del auto, así como de otros medios de transporte moderno, está en el hecho de que permite desplazamientos a otros espacios que en tiempos anteriores se consideraban como lejanos. Lefebvre (1968), por ejemplo habla del automóvil, como el “objeto – Rey”, “la cosa – piloto”, ya que rige muchos comportamientos en muchos sectores. El automóvil es una expresión de movilidad donde las personas se mezclan sin encontrarse.

Marca fuertemente el devenir de las ciudades construidas para la reproducción de capitales en grandes infraestructuras como puentes, centrales de parqueo, ampliación de vías, destrucción de centros históricos, concentración de públicos en centros comerciales, entre otros. Para la mayor parte de la población actual es claro que los efectos sobre el medio ambiente y el ciudadano por el aumento de vehículos son complejos. La característica que le impregna el automóvil a la ciudad es “ciudad – circulación”, materializada en el ejercicio y construcción de grandes avenidas, estaciones, parqueaderos, líneas, autopistas, que si por un lado transforman la estética urbana, también transforman la relación entre la movilidad peatonal y su ciudad. El peatón queda relegado a una sola parte de la calle, el andén, mientras que el resto del espacio público se le deja a la circulación vial. 

Preocupa que en Cali recientemente se inaugurara el túnel urbano más largo en Colombia y se le ha dado más importancia al túnel por donde pasan autos que al paisaje “semi peatonal” que reposa sobre él, junto al río. Preocupa que las otras megaobras que se realizarán en esta ciudad en los próximos años y que tendrán costos altísimos sean para promover más el uso del carro.

Las fuerzas del mercado de autos y de combustibles lograron imponer la idea de que el automóvil es una necesidad, un lujo que da jerarquía y estatus, una realización de progreso y un “elemento del guardarropa”  que prolonga el cuerpo del conductor en su virilidad y a la mujer en su presencia y su belleza.  El auto expresa tamaño, potencia y precio, así como de resistencia. El automóvil da la sensación de ver el mundo de otra forma, el espacio de otra dimensión, el de la velocidad y el vértigo, porque el acto de conducir un automóvil da la idea de libertad y de realización, algo así como un dominar el tiempo (en lugar de sufrirlo) y la ilusión de ganar tiempo al tiempo.

El mercado ha promovido el consumo de automóviles, sin importar lo que en términos ambientales esto signifique para el mundo. Sumado a ellos están las autoridades del tránsito que surgen precisamente, por el surgimiento y aumento vertiginoso de autos, que actualmente ven este incremento del parque automotor importantes oportunidades para acceder a recursos a través de la sanción económica maquillada de construcción ciudadana.

Se requiere de gobiernos que recuerden que las ciudades son habitadas también, y en mayor medida, por ciudadanos de a pie que requieren de espacios públicos para el encuentro, el deleite de vivir la ciudad y de construcción de ciudadanía. Una ciudad ambientalmente más sana, con espacio verde más limpio y más puro. Promover el uso de bicicletas así como una red de ciclorutas apropiadas, seguras y con presencia por la mayor parte de los sectores de la ciudad.


huribe@uao.edu.co

-------
LEFEBVRE, Henry.(1968) La vida cotidiana en el mundo moderno. Título original “la vie quotidienne dans le monde moderne”. Traducido por Alberto Escudero, Editions Gallimard. Ed. Cast. Alianza Editorial, S,A, Madrid.