Este es un espacio que propone reflexiones y debates sobre la inter-retro-conexión sociedad en la Naturaleza y la Naturaleza en la sociedad.

Hernando Uribe Castro, derechos reservados. Citar la fuente. Plantilla Simple. Imágenes de la plantilla degaffera. Tecnología de Blogger.


jueves, 13 de octubre de 2011

¡POR UN CUERPO COMO TERRITORIO PROPIO Y SEGURO!


¡POR UN CUERPO COMO TERRITORIO PROPIO Y SEGURO!

Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

Se debe entender algo muy importante. Los marcos mentales de nuestras generaciones, sobre todo de quienes nacimos antes de los años ochenta, todavía están impregnados por el proceso socializador al que nos vimos sometidos por la familia, la iglesia y el modelo escolar proveniente desde antes del siglo XIX, que instauró en nuestras mentes valores morales afinados por la ideología del pecado, y en este sentido, es difícil que muchos comprendamos cómo se mueve el mundo hoy.

En este sentido, para muchos y muchas, comprender y aceptar el aborto, la adopción, la eutanasia, las diferencias étnicas y la diversidad sexual y de género, es todavía un proceso bastante complejo. Incluso algunos sectores, como el Vaticano, defienden la idea según la cual el cuerpo de la mujer debe pertenecerle al orden patriarcal, a la hegemonía masculina, a la que expresa que los hombres deben determinar qué hacer con el cuerpo de las mujeres.

De los grandes logros alcanzados en los nuevos tiempos ha sido precisamente la incursión de la mujer en el escenario público que es también político. Este hecho es necesario comprenderlo para entender las transformaciones hacia las que nos aboca el proceso civilizador social. El ingreso de la mujer en este mundo conllevó a que muchas dimensiones de la vida social se resignficaran, entre ellas, la relación entre la mujer y su cuerpo, la mujer y su identidad sexual y su género. De la iglesia y de otros sectores conservadores sólo podemos esperar que siempre rechacen este tipo de hechos. Eso es “normal” y esperado.

La mujer es la única que puede disponer de su cuerpo y para ello necesita todo un proceso educativo que valore el sentido de su formación como sujeto social capaz de tomar determinaciones con toda responsabilidad, le acompañe en su crecimiento y desarrollo como ser social. Nuestras abuelas, aun temerosas de los castigos de Dios, abortaban, y mucho, en sus tiempos donde el poder de la iglesia era mucho más fuerte. Y por hacerlo de esa forma clandestina, muchas murieron pudiéndose salvar.

Veo imágenes de niños en Colombia y en otros lugares del mundo, como el África, que fueron traídos a este mundo para que sea el sistema mundo moderno y su principal motor la economía-mundo capitalista el que les prolongara la agonía de la muerte en vida en medio de hambrunas, guerras y desigualdades. Agonías y sufrimientos prolongados. En El Tiempo de hoy, aparece un artículo donde las mujeres y niñas afganas que a causa de leyes religiosas, viven en una opresión, en esclavitud, porque los hombres las consideran de su propiedad. Allá por ejemplo, las niñas son vendidas en matrimonio.

Hoy los ciudadanos, incluyendo todas sus diferencias étnicas y sexuales, deben reclamar por los derechos que tienen sobre sus cuerpos. No más cuerpos dominados por la iglesia o por el poder político. Los cuerpos deben encontrar su libertad, por supuesto con responsabilidad. Y en ello, la clave es un sistema educativo que vele no por convertir al ser humano en mano de obra sino en un ser humano analítico, crítico, reflexivo y pensante. No temeroso por el pecado.

13 de octubre de 2011

martes, 11 de octubre de 2011

EL MODELO DE EDUCACIÓN EN EL SISTEMA MUNDO MODERNO


El modelo de educación en el Sistema Mundo Moderno

Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

En diferentes partes del mundo se están realizando protestas sociales contra un sistema educativo mercantilizado. Este modelo de educación obedece a las lógicas impuestas por las fuerzas hegemónicas de la economía-mundo capitalista que jalona el Sistema Mundo Moderno. Los problemas de la Educación no son de un país, sino problemas resultantes del modelo educativo en un contexto donde priman las leyes del Mercado que se aplican desde centros de poder a los diferentes órdenes nacionales. Así como el territorio nacional es hoy el espacio nacional de la economía internacional, así mismo sucede con la educación nacional que es la educación del modelo globalizador. Este modelo educativo privilegia la formación de mano de obra y no la formación del sujeto, lo que se ve reflejado en los currículos de formación y en los enfoques que privilegian la lógica del estudiante como cliente, antes que como un sujeto con derechos y deberes dentro de su proceso formativo.

Bajo la lógica de éste modelo se pretende así su modernización a fin de ponerla acorde con las exigencias del Mercado para hacer de ella un importante nicho para la reproducción de los excedentes de capital, no sólo porque en el contexto actual se le considera como un espacio central en el proceso de formación de futuros ciudadanos clientes, sino también porque constituye un foco de aglomeración de inmensas masas de consumidores. Pero sobre todo, porque allí es donde reposa gran parte del pasado, presente y futuro científico y productor de conocimiento, principal fuente de poder para la sociedad que se está construyendo. El discurso que sustenta este tipo de modelo es que se educa para el progreso y el desarrollo de la nación. Sólo basta con poner atención a los discursos asentados sobre las bases de nociones que dinamizan hoy las universidades: alta calidad, acreditación, calidad total, gestión del conocimiento, cultura organizacional, talento, competitividad, productos, son sólo algunos de los efectos que ha tenido el traslado del discurso organizativo empresarial a la universidad. Más que institución social, la Universidad es hoy un espacio social que se encajó en las líneas de las leyes del Mercado porque que genera productos y mano de obra.

Es importante entonces, romper, develar y neutralizar las ideologías, planes y programas, a veces perversos, que los poderes del Mercado construyen para la educación de estas generaciones en todos los países, muchas veces aliadas a los gobiernos de turno que administran los Estados y a las organizaciones mundiales que se dicen estar a favor del bien colectivo y humano.

El proyecto de reforma a la Ley 30 de Educación que propone el actual gobierno colombiano, por supuesto, impuesto desde los centros de poder mundial como el Banco Mundial a través de los planes de desarrollo, pretende dar vía libre a la creación de universidades con ánimo de lucro, y  en esa línea, replicar un modelo educativo que sólo es visto como una pieza más del engranaje del sistema capitalista.

Las organizaciones sociales, de estudiantes e intelectuales, y la sociedad en general tenemos una tarea titánica. En la medida en que la protesta social, si bien tiene un lugar importante como escenario de expresión, no garantiza per sé que el gobierno Colombiano reverse la medida de ver la Universidad pública como una empresa más con ánimo de lucro Medidas que recogen en últimas, acuerdos de  políticas públicas transnacionales, lo cual vuelve más álgida la discusión y la posibilidad de llegar a puntos de acuerdo que satisfagan los intereses de los diversos actores implicados directa o indirectamente en esta discusión.

11 de octubre de 2011

jueves, 6 de octubre de 2011

EL TERRITORIO NACIONAL COMO ESPACIO DE LA ECONOMÍA-MUNDO CAPITALISTA


EL TERRITORIO NACIONAL COMO ESPACIO DE LA ECONOMÍA-MUNDO CAPITALISTA

Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

¿Por qué tiene hoy tanta importancia la región en el marco de la economía mundo capitalista? Ya lo había declarado Milton Santos, cuando afirmó que una de las características espaciales de este sistema mundo sería “la transformación de los territorios nacionales en espacios nacionales de la economía internacional”.

Proceso que consiste en la integración entre lugares locales -que poseen cualidades importantes para la economía mundo capitalista por su potencial natural, recursos y ubicación estratégica- de los territorios nacionales, con las hegemonías globales, que tienen el poder de instalar estructuras artificiales sobre los territorios para garantizar esta comunicación de extracción.

Esta relación entre los lugares locales y la hegemonía global es mediada por el Estado para garantizar el marco normativo a través del cual se legitima este proceso. Un marco normativo, político y económico que sirva de mediador y regulador entre las propiedades y equipamientos locales con las fuerzas y los actores hegemónicos globales, impulsadas por las multinacionales, las organizaciones o firmas globales que tienen el poder económico, político y armado de someter, exigir y doblegar Estados y naciones.

Existen diversos ejemplos a lo largo de la geografía nacional que da cuenta del proceso de relación entre los lugares locales y la hegemonía global avalada por el Estado. Pensemos por un momento, en los casos donde los recursos naturales históricamente conservados por poblaciones nativas, son de un momento a otro vaciados de los territorios, para llenar las arcas de grandes firmas transnacionales, ante la mirada pasiva de los medios de comunicación, que amangualados con los grandes interés políticos y económicos, invisibilizan estas dinámicas, deforman las realidades. Los lugares que le son de interés a estos actores hegemónicos no sólo se ubican en ciudades globales, sino en espacios con un potencial natural y biodiverso. Así, la principal características del espacio en este marco de funcionamiento es considerado el territorio como espacio de flujos a diferentes niveles, intensidades y orientaciones.

Un desarrollo con enfoque regional, pensado desde una lógica del mercado, más que dirigirse a mejorar las condiciones de vida los pobladores y habitantes de los lugares locales, está encaminado a permitir, mejorar y legitimar el acceso a áreas endémicas colombianas, conectadas a través de estas redes regionales, desde los centros extractivos hacia los centros de producción, de transformación para luego distribuirlos y comercializarlos para su consumo.

En las lógicas de organización del espacio y el mercado, no se privilegia al ciudadano político y reflexivo sino al ciudadano como consumidor cliente, individual, masificado y aglomerados.

6 de octubre de 2011

miércoles, 5 de octubre de 2011

LAS OPORTUNIDADES POLÍTICAS DEL LGBTI EN COLOMBIA


LAS OPORTUNIDADES POLÍTICAS DEL LGBTI EN COLOMBIA

por:
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

El colectivo LGBTI afronta un momento crucial de su historia, que debe capitalizar de manera inteligente y aprovechar las oportunidades políticas que se presentan.

Para ello existe un marco constitucional que posibilita iniciar luchas jurídicas y políticas, en pro del reconocimiento de los derechos, que constitucionalmente se debe garantizar a cada colombiano, indistintamente de sus orientaciones sexuales, políticas o religiosas. Y a pesar de haber ido ganando espacios políticos de participación, también se ha avanzado en términos del reconocimiento social. Un colectivo que poco a poco ha visto como muchos de sus líderes y pensadores se ha ido incorporando en las esferas de la intelectualidad y de los espacios y escenarios de discusión académica.

Que el gobierno, a través de la Dirección de Asuntos Indígenas, Rom y Minorías, cumpliendo mandatos constitucionales, impulse en compañía de organizaciones sociales de base, el Encuentro de Organizaciones y Activistas LGBTI REGIONES (AMAZONIA, ANDINA, CARIBE, EJE CAFETERO, PACIFICA Y ORINOQUIA), es un adelanto histórico del que los colombianos no se percataron y que debe considerarse como evento importante y central.

El encuentro es una estrategia central que permite construir relaciones de identidad. Construir lazos locales, regionales y nacionales hace parte de las tareas urgentes, que permite fortalecer el tejido al interior del colectivo para hacer el tránsito hacia una comunidad. Pero a la par con estos procesos, se deben mantener sus alianzas estratégicas con otros grupos sociales, con otros sectores que sean sensibles a problemáticas como estas. El colectivo LGBTI debe salir de la concha e integrarse a la sociedad a través de redes de amigos, de apoyos, de familia, redes económicas e institucionales, redes de intelectuales y hasta comunidades religiosas. En última, la tarea es fortalecer y posicionarse en el contexto público como actores sociales con capacidad de incidencia política.

Gays, lesbianas, trans, bisexuales e intersexuales se han caracterizado por ser un colectivo inteligente, creativa, artística, con la capacidad de generar importantes transformaciones para una sociedad más pacífica, más honesta, más integrada, más respetuosa y tolerante

La colectivo LGBTI debe acercarse a los dispositivos que brindan las ciencias sociales y, de modo particular, la sociología debe ser puesta en práctica para neutralizar los efectos perversos de una sociedad y algunos grupos que todavía pretenden condenar a la hoguera la diversidad sexual y de géneros.

Develar la doble moral de la sociedad, confrontar la corrupción y apoyar a las comunidades menos favorecidas deben ser espacios donde el LGBTI puede influir. Trabajar por un proyecto educativo amplio con enfoque de diversidad de géneros, étnica y sexual, donde el respeto por el ser humano, el medio ambiente y la vida es central; es una estrategia que puede conllevar a la formación de nuevas generaciones de jóvenes marcos más comprensivos y respetuosos de las diferencias y diversidades de este mundo. Jóvenes inquietos, reflexivos, analíticos y críticos.

Existen espacios participativos, canales y medios a través de los cuales LGBTI puede influir. Se trata de conocerlos, apropiarlos, usarlos y exigirlos. Construir y exigir que funcionen los que hay y promover los que hacen falta. Es una tarea de todo ciudadano que reivindique los postulados del Estado Social de Derecho

El colectivo tiene una lucha política, social e ideológica que se debe dar. Es un proceso complejo, difícil, peligroso, pero que debe hacerse.

Como lo he expresado en otras oportunidades, Bourdieu consideraba que Lo esencial era decir: no se mantengan aislados. Dado que por razones sociológicas, los homosexuales (al menos sus líderes) poseen un capital cultural considerable, podrían jugar un papel en el trabajo de subversión simbólica indispensable para el progreso social.” (Bourdieu, 1998)1.

5 de octubre de 2011

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1.       Entrevista realizada por Catherine Portevin y Jean Philippe. Tomado de la revista francesa Telerama (12 de agosto, 1998). En. Pierre Bourdieu BLOG.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

GAYS, LESBIANAS, BISEXUALES Y TRANS EN UN MUNDO EN CAMBIO



GAYS, LESBIANAS, BISEXUALES Y TRANS EN UN MUNDO EN CAMBIO 

Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología

Se están presentando importantes transformaciones en la sociedad y una de ellas es, precisamente, el espacio que poco a poco gays, bisexuales, lesbianas y trans vienen ganando en múltiples terrenos de la vida social. Hoy, el periódico el TIEMPO en titular anunciaba Vía libre para homosexuales en el ejército de Estados Unidos. Como es sabido, las fuerzas armadas han sido de esas instituciones del Estado moderno más reticentes a aceptar a homosexuales.

Lentamente, diferentes esferas políticas y sociales del mundo están dando pasos importantes para validar la diversidad sexual como un hecho significativo. El trabajo ha sido fuerte en el ámbito político y jurídico y los esfuerzos se vienen concentrando más en la necesidad de lograr respuestas del Estado ante sus demandas puntuales. Y en ello el aporte de las ciencias sociales ha sido central al brindar los dispositivos necesarios para argumentar y neutralizar los ataques de posturas conservadoras que pretenden negar la existencia de la diversidad sexual.

En distintos lugares se ha logrado que se legisle a favor del matrimonio entre parejas del mismo sexo, protección de seguridad social, patrimonio, herencia, entre otros. Pese a estos importantes cambios, todavía, en algunos países, se asiste a procesos de exclusión social y de respuestas del Estado fallidas y represoras.

Gays, lesbianas y trans han desarrollado un conjunto de herramientas discursivas, argumentativas y reflexivas a través de las cuales pueden llegar a incidir en grandes transformaciones sociales. Los homosexuales pueden emprender tareas conjuntas y creativas para que además de luchar por procesos de reconocimiento legal, que son ahora parte del debate en el escenario político y gubernamental, trabajen por el reconocimiento social (1).

Ya Manuel Castells había señalado en La Era de la Información que “Recluida en su gheto cultural, no es probable que la comunidad gay logre la revolución sexual y la subversión del patriarcado que, de forma implícita, son las metas del movimiento, aun cuando no las apoye el segmento creciente de elites masculinas que consumen, más que producen, el movimiento gay”.

También Pierre Bourdieu lo planteaba: “Lo esencial era decir: no se mantengan aislados. Dado que por razones sociológicas, los homosexuales (al menos sus líderes) poseen un capital cultural considerable, podrían jugar un papel en el trabajo de subversión simbólica indispensable para el progreso social.” (Bourdieu, 1998) (2)

Es claro que el hecho de que la norma exista y se aplique no implica de entrada un proceso de reconocimiento social, lo que a su vez se puede corresponder con la permanente presencia de la violación al derecho, las  prácticas homofóbicas y de discriminación.

De pronto la búsqueda de este reconocimiento social, a la par con los procesos de luchas jurídicas, es la clave para enfrentar la exclusión, la discriminación y la injusticia social a un largo plazo, y en este sentido poder ubicar con claridad ese lugar socialmente diluido. Es en el trabajo por el reconocimiento social, que los homosexuales deben elevar sus energías.

Ver lo positivo del conflicto ante la sociedad genera ventajas que los homosexuales pueden capitalizar para acceder a sus logros no sólo personales sino también como colectivo. Una labor social, comunitaria, de intervención social propositiva y positiva y de cambio social dirigido, así como mejores niveles de educación y acceso a estudios superiores pueden ser espacios y escenarios de formación propicios para abrir las puertas del reconocimiento social. Ir más allá de la creatividad cultural para lograr una creatividad de aceptación social. Gays, lesbianas y trans no pueden esperar a que sea la escuela, la universidad, ni las instituciones sociales las que tomen la iniciativa de propiciar ese reconocimiento social porque éstas no lo van a hacer y además porque están marcadas por fuerzas de corte tradicional y conservador.

El colectivo de homosexuales debe buscar alianzas y apoyo en otros sectores universitarios, intelectuales y sociales que sean sensibles a políticas discriminatorias. Sindicatos, gremios, organizaciones sociales, ongs, asociaciones, economías solidarias, grupos religiosos. Acceder a un nuevo discurso que contenga la importancia de la dimensión social y el respeto por la vida.

Al parecer, el hecho de que los homosexuales se muestren más hoy y que logren entablar relaciones sociales, amistad, familia, comerciales y educativas con otras personas y grupos, hace que la población heterosexual reproduzca no sólo sentimientos de tolerancia sino también de solidaridad. Al ampliar las redes sociales entre los grupos de amigos, los homosexuales amplían las posibilidades de su reconocimiento social. Sólo basta observar cómo el Mercado se ha dado en la tarea de abrir el espacio a homosexuales porque saben que ahí existe un importante ciudadano consumidor y por ello, están desarrollando estrategias de mercadeo incluyentes en turismo, modas, ocio y deporte.

En la investigación sobre jóvenes gays y lesbianas en la universidad que adelanté con mi equipo de investigación, se hacía notar que las redes inter-universitarias entre los/las jóvenes han sido importantes en la configuración de grupos de amigos donde desaparecen los sentimientos de homofobia. Fue claro que aquellos(as) que se consideran heterosexuales que conocen a personas homosexuales pueden mostrar menores niveles de prejuicio y distancia social que las que no le conocían. Conocer e interactuar con gays y lesbianas disminuye no solo la distancia social sino también el prejuicio.

La reivindicación de la posibilidad de existir y actuar en el espacio público debe ser parte de la estrategia. No más escamoteo, ocultamiento y cierre. Abrirse al espacio y escenario público.

21 de septiembre de 2011

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1.      Sobre la necesidad de trabajar por el Reconocimiento Social ya dispongo de un artículo que pronto será publicado en Colombia.
2.      Entrevista realizada por Catherine Portevin y Jean Philippe. Tomado de la revista francesa Telerama (12 de agosto, 1998). En. Pierre Bourdieu BLOG.

martes, 13 de septiembre de 2011

LA SOCIOLOGÍA NO ES PARA PROFETIZAR, PERO SI PARA NEUTRALIZAR Y DEVELAR


La sociología no es para profetizar, pero sí para neutralizar y develar.

Por
Hernando Uribe Castro
Magíster en Sociología


En las entrevistas que regularmente se hacen a sociólogos (as), aparecen preguntas que conllevan a respuestas donde éstos deben encarnar el oficio del profeta. Una petición al modo de los profetas bíblicos como Natan o Daniel, para que cuenten sobre el cómo será el curso de los hechos.

Una muestra de ello es la reciente entrevista (10 de septiembre) que el director de un medio de noticias en Colombia para América Latina le hacía a Ronen Shamir. El entrevistador pretendía que el sociólogo israelí encarnara el profeta y declarara el curso de los hechos en esta parte del mundo. Justamente analizaba este experto el tema de las protestas sociales en Tel Aviv y las implicaciones que tenía para estos hechos para ésta parte del mundo, pero era notorio el afán de Director del medio para que Shamir le explicará ¿qué va a pasar en medio oriente?.

Ronen Shamir en varias ocasiones se vio en la necesidad de aclarar a su entrevistador: “mire, no puedo profetizar!”. Las circunstancias y los hechos sociales pueden ser tan variables que es imposible determinar el curso de la historia.

Ya lo había expresado la sociología, y más recientemente lo había recordado Pierre Bourdieu “el sociólogo debe evitar el profeta que el público le pide encarnar”. Sociológicamente el profeta se puede definir como aquel individuo que habla por inspiración de otro, un superior, Dios. Un adivino que puede ver los acontecimientos del pasado, presente y futuro, y que en esa medida puede predecir acontecimientos. Por supuesto, que los sociólogos(as) no tienen esta virtud divina.

Pero ¿a qué se debe esta impresión que tienen otros del oficio del sociólogo?

Podría pensarse que posiblemente porque el imaginario que se tiene frente al papel del sociólogo es que sabe mucho de la sociedad. Que el sociólogo puede comprender las complejidades del mundo social.

Pero pocas veces, los periodistas comprenden o intentan conocer que precisamente la  sociología puede desencantar del mundo. Es una ciencia que tiene la capacidad de lograr develar cosas ocultas, descubrir verdades donde todo es opaco (como polarizado). Sus hallazgos pueden llegar a espantar a los políticos y atraer a grupos de población que buscan siempre explicaciones a los fenómenos sociales que tratan de explicar sus problemas.

Los dispositivos que los sociólogos(as) incorporan en su proceso de formación son muy potentes y poderosos, porque con ellos se logra una comprensión más viva del mundo, despojando a ese mundo de todos aquellos elementos que encubren las verdaderas verdades. Por ello, en una sociedad cargada de múltiples intereses, la sociología se convierte en un campo que molesta, que es poco comprendido y, en algunos casos, estigmatizado. La sociología desenmascara, por ejemplo las democracias antidemocráticas y los instrumentos que legitiman ese tipo de democracia. También puede develar cómo los campos de conocimiento hoy en día se corresponden con las exigencias de un modelo económico capitalista que privilegia el formato de reducción como mano de obra para la reproducción del sistema de los que se benefician grupos poderosos globales que usan la educación, el conocimiento y la ciencia a su antojo. Exigen qué enseñar, cómo y dónde hacerlo.

Llama la atención que los sociólogos, así como politólogos y otros profesionales, son objeto de búsqueda en los momentos en que los medios necesitan darle sustento intelectual o científico para la explicación de los hechos o acontecimientos sobre los que pretenden llamar la atención.

Ronen Shamir, por ejemplo explicaba que en Israel, se vive un proceso de democratización antidemocrático porque sus impactos generan desigualdades sociales tremendas en las jerarquías sociales, pero que además promovía el conflicto interétnico e ideológico de los pueblos que comparten estos territorios. Por su puesto, que detrás de estos procesos de falta democratización, se encuentran los dominadores y encantadores del mundo.

Estos elementos eran los centrales en la entrevista y sobre los que, muy seguramente, se debió profundar más. Shamir es un hombre intelectual de carne y hueso, un sociólogo y no un profeta de la tierra prometida.

13 de septiembre de 2011



lunes, 29 de agosto de 2011

DEVELAR EL FÚTBOL COMO DEPORTE ESPECTÁCULO Y ESTRATEGIA DE MERCADO

Fútbol: ¿Deporte espectáculo? ¿Estrategia del Mercado?

Por

Hernando Uribe Castro

Magíster en Sociología

Una observación detallada del fútbol revelaría que en el presente, el fútbol es un deporte espectáculo. Y como tal, masivo y global. Es un nicho de Mercado, para los grandes capitalistas que ven en él, importantes posibilidades para la movilización de sus capitales y para la producción de excedentes.

Por tanto, en el fútbol no sólo existen jugadores, entrenadores y equipos. También opera toda una estructura empresarial global que utiliza este deporte como apertura, difusión, distribución y consumo de Mercados. Otro actor central son los aficionados, que se consideran como espectadores-clientes-consumidores. Y lo más interesante aún, es que el fútbol moderno ha sido re-construido por los gurúes empresariales globales para hacerlo más rentable y así poner a jugar el fútbol en otros escenarios. Estos gurúes empresariales exprimen la imagen artificiosa del joven futbolista como una figura más de pasarelas, diversos comerciales de bebidas, comidas y artículos para vestir, así como propagandas de beneficencia y apoyo. Los jugadores, dinamizadores del evento, son tratados como objetos portables, intercambiables y sexuales. Logran unir el mundo de la farándula y del espectáculo con el mundo del deporte. Se adentran en la vida íntima del fútbolista y la convierten de carácter e interés público. Registran sus nombres como marcas, por ejemplo Beckam. Es decir, una forma de deshumanización por cuenta de la fuerza del mercado, o un cambio de identidad social, por una identidad comercial

Todos los días hay fútbol, todos los días se habla de fútbol, mucho más que de política y de solución de conflictos. Radio, televisión, cine, libros y revistas son objeto de comercialización del deporte y de sus actores. Los encuentros violentos entre aficionados que nunca cambiarían su equipo -como sí lo pueden hacer con la religión, sus parejas, su nacionalidad-, es considerado como parte de la cultura del deporte por ser un deporte de combate que se juega también por fuera de los magnos recintos: Los Estadios.

El tratamiento que le da ciudadano común al fútbol -deporte espectáculo- es comprenderlo y analizarlo desde sus efectos instrumentales, es decir, concentrar la atención en los resultados deportivos, taquilla, la figura del partido, el héroe, el que jugó bien, el que jugo pésimo, el triunfo y el fracaso, pero en estos análisis no se ahonda en los elementos que son claramente esenciales del hecho deportivo. Incluso, el fútbol ayuda a descentrar la atención del público espectador-consumidor de hechos que pueden ser esenciales e importantes.

Hace un par de semanas, mientras la Selección Colombiana Sub-20 jugaba uno de sus partidos y tenían concentrado un alto porcentaje de espectadores, en ese mismo momento, en la sala del Congreso, el Estado colombiano a través del gobierno de turno, reconocía como crimen de Lesa Humanidad el asesinato de un líder político de la oposición perpetrado por el propio Estado años atrás y pedía perdón por este magnicidio. Al final del día fue más importante el marcador final del partido de fútbol que el evento político nunca antes visto en Colombia.

El sociólogo Gilberto Aristizabal hace caer en la cuenta de que el deporte encierra elementos pedagógicos, creativos y lúdicos que, bien entendidos, deben servir para dinamizar procesos de cambio social. Por ejemplo, las barras bravas (o barras de seguidores del fútbol) se ven como un problema grave del deporte y las acciones y respuestas de las autoridades frente a estos es de confrontación, represión y violencia. ¿Acaso el mismo lenguaje del fútbol no es violento? tiro de esquina, metió un riflazo, estampilló el arquero, masacró el equipo y anuló al rival. Las evidencias de la violencia son amplias y van desde los enfrentamientos al interior de los estadios, vandalismo en los vecindarios, daño a bienes públicos y privados, personas heridas, hasta la muerte de aficionados, hinchas y personas de la comunidad. Y por supuesto, estos hechos, son importantes para el rating de noticieros y agencias de noticias, que se va a expresar en un beneficio económico para los dueños de estos medios.

Pero los análisis olvidan el marco en que se produce el fútbol del presente, así como también son ciegos ante el hecho de que las barras de aficionados del fútbol tienen valores que son importantes y positivos, tales como la fidelidad, la solidaridad, la cooperación, la identidad y el sentido de pertenencia en una sociedad que carece de estos. Valores que, evidenciados, trabajados y posicionados, pueden ser importantes para transformar el hecho violento del fútbol y la repercusión sobre una transformación social.

El fútbol sintetiza claramente elementos de la economía-mundo-capitalista: Mercado, consumidores, espectáculo, entretenimiento, violencia y farándula. Atractivos para la mayor parte de las jóvenes generaciones de ciudadanos del presente. El fútbol-espectáculo y el mercado tocan las fibras sensibles de los individuos más jóvenes para llamar su atención y garantizar los públicos espectadores consumidores de las próximas generaciones. Por ello insisten en que al estadio regrese la familia, ahuyentada por las barras bravas y la violencia en los estadios.

huribe@uao.edu.co

26 de agosto de 2010