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viernes, 12 de agosto de 2011

LA PROTESTA SOCIAL ANTICAPITALISTA

No perder de vista la protesta social anticapitalista que vive el mundo contemporáneo

Por

Hernando Uribe Castro

Magíster en Sociología

La protesta social ha sido un evento que ha marcado de manera importante la historia en muchos lugares en el mundo a través de estos años. Es un claro indicador de la existencia de una inconformidad de grupos que exigen y demandan cambios, soluciones o transformaciones a situaciones determinadas.

Por estos días se han dado en algunos lugares europeos, protestas que como la de Grecia, Francia, Londres y España, si bien presentan particularidades de su contexto de producción, ellas tienen en común su rechazo a las dimensiones y efectos que está tendiendo la economía-mundo capitalista en la vida cotidiana de millones de ciudadanos.

Las protestas en la Plaza Puerta del Sol en España, no es sólo una manifestación social de un grupo de “inconformes sociales”, es una revelación contra el sistema político y financiero, que como componentes centrales para la dinámica del capitalismo, corroen las distintas dimensiones de la vida cotidiana de los individuos.

Estos hechos demuestran que los efectos de los abusos del sistema económico están tocando la vida diaria de muchos individuos en los países llamados “desarrollados” que empiezan a evidenciar de manera clara y víva estos efectos: altas tasas de desempleo, decisiones políticas que tratan de beneficiar al sector financiero y político más que afrontar y resolver las necesidades sociales, son solo algunos de los puntos eje de discusión en esa parte del mundo, y que para el caso de América latina ya han sido bien conocidas.

Para los movimientos anticapitalistas europeos, la sociedad en general, ya no solo la del “mundo subdesarrollado” afronta la presencia de un sistema que estafa al ciudadano y que se camufla en discursos de la democracia liberal y en la confianza del progreso en el capitalismo. Lemas que se escuchan y leen en la Plaza del Sol en Madrid por parte de los indignados expresan:

No somos mercancías. En manos de políticos y banqueros. Toma calle 15.05.11. Indígnate.”.

Banquero, ya es tuya mi casa. ¿Qué quieres de mi? Mi sangre, pues chúpamela”.

Democracia real ya! Indignados!”.

apaga la tele, enciende tu mente!

Con mucha razón, el profesor Atilio Borón[1] expresaba en junio de este año que:

“La crisis tuvo por efecto hacer conciente a los pueblos del mundo desarrollado que tanto ellos como nosotros en el Sur global somos víctimas de un sistema, que, habiéndose despojado de los ropajes que ayer disimulaban su verdadera naturaleza, somete a unos y a otros a “una explotación abierta, descarada, directa y brutal”. Y que lo que llaman democracia es en realidad una dictadura de la oligarquía financiera… incompatible con la democracia”. (junio, 2011).

Como lo he expresado en otros escritos, los colombianos afrontamos cantidad de abusos de un sistema que privilegia los excedentes de capital reproducidos a través muchas formas, pero de manera más clara en inversiones urbanas que se muestran como desarrollo para los habitantes y en las estrategias de un sistema financiero que se las juega para legitimar sus modos de operar en un país donde casi todo adquirió un precio en la lógica de la racionalidad del valor económico: la salud, la educación, el ocio, las relaciones humanas y afectivas, las oportunidades, las necesidades básicas y las banales y, en general, la vida cotidiana. Por ello, no es raro escuchar ahora la idea de la mercantilización del individuo y de todo cuanto otrora se consideró necesidades básicas.

El sistema capitalista se ha impuesto en casi todas las dimensiones de la vida social y se ha incluido en las mentes de los ciudadanos que, por tener el sistema incorporado, no pueden ver un mundo diferente que esté por fuera de estas relaciones del cálculo económico.

Esto nos tomo presos y caímos. Escapar de ello es el desafío.

Como lo expresa Pierre Bourdieu, "los desafíos suscitados por la globalización, en todos y cada uno de los países, exigen una respuesta global que no podría consistir en la sumisión a las leyes del mercado" (2002, p. 24).


huribe@uao.edu.co

12 de agosto de 2011



[1] Borón, Atilio. Europa: ¿comienzos de una revolución anticapitalista?. En rcci.net/globalización, junio 2011.

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